Cenotafios en nuestras banquetas

Una pequeña cruz blanca perdida en alguna banqueta de la Ciudad de México es el silencioso recordatorio de las miles de personas que cada año mueren al intentar hacer algo tan básico para el ser humano como es caminar.

Estas cruces que pululan por distintas ciudades mexicanas no son otra cosa que cenotafios –monumentos funerarios que tienen la particularidad de no resguardar el cuerpo de la persona fallecida– anónimos que se pierden a simple vista en banquetas, camellones o bajo postes de alumbrado público.

Esta es la muy mexicana forma de rendir un homenaje a aquellos familiares y amigos que perdieron la vida en algún hecho de tránsito.

cenotafio

Foto: Miguel Ríos | CTS EMBARQ México

La cantidad de cenotafios es incierta ya que es muy difícil contabilizarlos, sobre todo si tomamos en cuenta que de las 15 mil 856 defunciones en hechos de tránsito en 2013, los peatones y ciclistas fallecidos son 53% del total.

La bici blanca

Los cenotafios “tradicionales” suelen estar conformados por metálicas cruces en las que se inscribe el nombre de la persona fallecida, así como su fecha de nacimiento y de muerte y, en algunos casos, algún mensaje.

Sin embargo la violencia vial en las ciudades mexicanas ha provocado distintas reacciones, como la iniciativa Bicicleta Blanca que se encarga de colocar cenotafios con la forma de este modo de transporte en lugares donde ciclistas han perdido la vida.

Y no es para menos, ya que en 2013 se registraron 7 mil 428 bicicletas involucradas en incidentes viales a nivel nacional, en los que perecieron 278 y sufrieron heridas graves 3 mil 211 ciclistas, de acuerdo con el Perfil Nacional generado por el Consejo Nacional para la Prevención de Accidentes (Conapra).

Bici blanca

Foto: El Universal

A pie es más peligroso

Sólo en 2013 se registraron 15 mil 571 atropellamientos en zonas urbanas y suburbanas mexicanas, 52.4% (8 mil 161) fallecieron y 44.9% (6 mil 998) sufrieron heridas de gravedad. Únicamente 2.7% de los peatones atropellados salieron ilesos o sufrieron heridas leves.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que, en México, los incidentes de tránsito son la primera causa de muerte entre niños de 5 a 9 años de edad y la segunda causa de muerte en niños y jóvenes de 10 a 29 años de edad.

El nuevo paradigma

“Para lograr la reducción de pérdidas humanas y lesiones graves causados por hechos viales, es preciso atender la problemática con un enfoque de sistema seguro”, comentó Saúl Alveano, Gerente de Seguridad Vial en Sistemas Integrados de Transporte en CTS EMBARQ México.

Foto transito integral

Foto: Miguel Ríos | CTS EMBARQ México

El sistema seguro parte por reconocer que los humanos cometerán errores en la vía, de acuerdo con las publicaciones generadas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico durante el Foro Internacional de Transporte 2008. “Y dado que los humanos somos vulnerables, el diseño de los sistemas de transporte deben ser planeados y gestionados bajo la premisa de minimizar las consecuencia de éstos errores. Un sistema vial más seguro para todos los usuarios reduce las posibilidades de lesiones graves o colisiones que amenazan la vida. Un sistema seguro promueve la responsabilidad compartida de la seguridad vial. Esa responsabilidad es tanto de los usuarios en obedecer leyes y reglamentos, como de los gestores del sistema de movilidad, incluidos los diseñadores y constructores, entre otros. Así, el sistema seguro está cimentado en políticas de seguridad vial  integrales”, profundizó Alveano. Es decir, que es necesario contar con planes, programas y proyectos en las siguientes vertientes:

  • Definición de política pública
  • Institucionalidad
  • Gestión de los datos
  • Capacitación y entrenamiento
  • Tecnología
  • Infraestructura segura
  • Regulación y control
  • Comunicación 

 

*Foto principal: vivelohoy.com