Pérdidas millonarias por problemas de movilidad en Santa Fe

En un año podríamos darle tres vueltas al mundo por el ecuador, si pusiéramos de forma lineal los recorridos que realizan las alrededor de 233 mil personas que, a diario, viajan a la zona de Santa Fe para trabajar o estudiar.

Uno de los centros de negocios más importantes del país es en una “Zona 3D”: Distante (el promedio de viaje es de 26 km por persona con un tiempo de traslado promedio de 2.6 horas diarias), Dispersa (se estima que sólo existen 7 mil viviendas habitadas en la zona) y Desconectada (no existen rutas suficientes de transporte público masivo y sólo existen cinco vialidades principales para llegar).

Además, miles de trabajadores reciben incentivos como un auto particular cuyos gastos absorbe la empresa (el precio del vehículo, combustible y estacionamientos, principalmente) lo que ocasiona que, pese a que las personas que viajan diariamente en transporte público (46%) y las que lo hacen en su automóvil (41%) sea similar, 87% de los vehículos que circulan son autos particulares en los que el promedio de pasajeros es de 1.2 por coche.

En una megalópolis como la Ciudad de México donde diariamente circulan más de 2.5 millones de automóviles, no hay asfalto en el mundo suficiente para que los viajes a Zonas 3D como Santa Fe no sean un infierno diario para decenas de miles de personas.

Tráfico

Caso de estudio: Santa Fe

Antes de iniciar, vale la pena mencionar que, si bien, éste no es el único núcleo empresarial en la capital –no olvidemos zonas como Polanco, Roma-Condesa, Insurgentes Sur y Reforma-Centro–, sí es una zona que ejemplifica de manera puntual los problemas de la movilidad empresarial en la capital mexicana y en otros puntos del país.

Actualmente se realizan 850 mil viajes diarios en la zona de Santa Fe, de acuerdo con el Estudio de Movilidad de la Zona de Santa Fe realizado por el Centro de Transporte Sustentable CTS EMBARQ México, de los cuales 64% están relacionados con la actividad en los corporativos de la zona.

Esto provoca que una persona que se tiene que trasladar a este clúster empresarial en el poniente de la ciudad pierde 26 días al año atorado en el tráfico. Equivalente a las vacaciones correspondientes para alguien con 39 años de antigüedad en su empleo[1].

Además, la poca conectividad provoca que los usuarios de transporte público gasten un promedio de 13 mil 300 pesos anuales en pasajes por persona y que cada automovilista gaste cerca de 25 mil pesos anuales, de los cuales, 16 mil 500 pesos son ocupados para combustible.

Pero la problemática no acaba ahí; la poca conectividad y las enormes distancias provocan que muchos corporativos ofrezcan incentivos para el uso de autos particulares que, en promedio, transportan a 1.2 personas por viaje en esta zona de la ciudad.

Una empresa que subsidie (con vales de gasolina, pagos de estacionamiento y otros) a 100 trabajadores, gasta 8 millones 50 mil pesos al año para mantener estas “prestaciones”. En otras palabras, una compañía con estas características gasta 6 mil 708 pesos al mes por trabajador (el salario mínimo vigente en México es de 2 mil 103 pesos mensuales).

En promedio, cada trabajador gasta 16 mil 500 pesos anuales sólo en gasolina. Esto quiere decir que el consumo colectivo anual de combustibles es de 2 mil millones de pesos; para darnos una idea, este monto es superior al presupuesto que tiene la delegación Álvaro Obregón para 2015[2].

 

Tráfico 2

Si, además, le sumamos el costo ambiental, los residentes y trabajadores de Santa Fe producen 227 mil 852 toneladas de CO2e al año. Para mitigar este impacto, se tendrían que plantar y mantener 2 mil 680 hectáreas de árboles –equivalente a 4 veces el Bosque de Chapultepec (tiene 647.5 ha, de acuerdo con la Secretaría del Medio Ambiente capitalina)–; en otras palabras, cada persona que trabaja o vive en Santa Fe, debería plantar 112 árboles.

Por último, el estrés y el desgaste físico y emocional que provocan los viajes hacia esta zona se traducen en una baja en la productividad cercana a 10%. Los trabajadores llegan “cansados”, por lo que suelen ocupar las primeras horas de su jornada laboral en “estabilizarse” antes de iniciar con sus asignaciones.

La solución

Pero no todo son malas noticias para quienes trabajan en conflictivas zonas de negocios como Santa Fe o Polanco; El Centro de Transporte Sustentable CTS EMBARQ México ha trabajado en una solución que involucra a los corporativos de esta zona que, además de ayudar a la movilidad empresarial, significará importantes ahorros financieros tanto para los empresarios y para los trabajadores.

El próximo 4 de noviembre se realizará el lanzamiento de la Red Óptimo con una canasta de opciones que responden a las necesidades de cada corporativo.

Llegar a Santa Fe dejará de ser un Vía Crucis diario para miles de personas.

 

 

[1] Ley Federal del Trabajo (texto vigente). Capítulo IV, artículo 76.
[2] Pág 23, Decreto de Presupuesto de Egresos del Distrito Federal para el ejercicio fiscal 2015.