Ciudades para caminar y pedalear

El Salón Belo Horizonte lució un espectacular lleno durante el panel “Ciudades a pie y en bici”; una de las más de 90 actividades que se han realizado desde el pasado lunes en el XI Congreso Internacional de Ciudades y Transporte.

Los asistentes a este diálogo mencionaron su interés en escuchar a los participantes; desde la salud y el cuidado al medio ambiente, hasta asuntos de crecimiento económico fueron los temas que hicieron que el público se volcara a este foro dentro del World Trade Center de la Ciudad de México.

En el panel se comentaron tres casos en los que ciudades han volteado a ver a los modos de transporte no motorizados.

El arquitecto Pablo Cotera habló sobre la iniciativa Camina Monterrey 2040, un ambicioso proyecto que busca convertir a esta pujante ciudad del norte del país en una urbe de peatones.

“Una ciudad caminable es deseable y es un concepto altamente consensuable”, mencionó Cotera, quien dedicó su ponencia a explicar detalladamente su plan: maximizar la caminabilidad mediante espacios públicos con oferta de servicios, interacción arquitectónica y que genere un entorno social activo.

Por su parte, la colombiana Carolina Salazar Daza mostró su tesis de maestría enfocada en aumentar el uso de la bicicleta en la pequeña ciudad de Cuenca, Colombia.

“¿Por qué nuestras ciudades no son amigables con el medio ambiente ni con los seres humanos?”, preguntó al público Salazar.

En el caso específico de Cuenca, Salazar Daza explicó que, actualmente, 67% de los viajes se realizan en transporte motorizado, por lo que se necesita de la voluntad del gobierno local, la sociedad civil, la academia, organismos internacionales y de la iniciativa privada.

De acuerdo con Carolina, la fórmula del éxito incluye la participación de alcaldes con visión y el compromiso de la sociedad civil que se traduzca en un plan maestro de movilidad.

Salazar también comentó un punto que, muchas veces, se pasa por alto: los ciclistas invisibles –aquellas personas que utilizan la bicicleta por necesidad, por falta de otros modos de transporte o por falta de oportunidades– “son los que deberían ser tomados en cuenta” para hacer las políticas públicas sobre ciclismo urbano.

Salazar concluyó con la reveladora frase: “La bicicleta no es el objetivo, sino un elemento más para mejorar la movilidad”.

Por último, Carlos Hernández, del Instituto Municipal de Planeación Urbana de Aguascalientes (IMPLAN), compartió su experiencia sobre el trabajo realizado para fomentar el uso de modos de transporte sustentables en la central ciudad.

Hernández aseguró que el IMPLAN trabaja en una “planeación centrada en las personas” bajo la premisa de que una ciudad creativa es una ciudad segura.

En la búsqueda de esto, mencionó que desarrollaron el INESS, siglas para referirse a los ejes de planeación: Infraestructura ciclista, Normatividad, Economía, Social y Servicios.