De pueblo bicicletero a moda sustentable

En México es común –aunque cada vez menos– escuchar el término “pueblo bicicletero” para referirse, de manera despectiva, a pequeñas poblaciones en las que la dinámica social es más cercana a lo rural que a lo urbano.

Sin embargo, en los últimos años, el paradigma de movilidad se ha transformado radicalmente; ahora, los latinoamericanos buscan emular las dinámicas europeas, donde la bicicleta es actor principal para los traslados dentro de la urbe.

Así lo explicó Ricardo Montezuma, director de la Fundación Ciudad Humana, quien presentó la conferencia “Tendencias Internacionales de la Bicicleta: innovación, desafío y cambio cultural” dentro del XI Congreso Internacional de Ciudades y Transporte.

Montezuma afirmó que “hay un movimiento ciudadano alrededor de la bicicleta con un trabajo continuo de 20 o 30 años” en distintas ciudades de América Latina y que, gracias a esto, “la bicicleta en la sociedad actual es un vehículo que está de moda y que es global”. Y profundizó en el sentido de pertenencia que han generado las diversas “tribus” en torno a la bicicleta; así, los fixies o los vintage o los BMX y un sinfín de grupos más, han generado comunidades que les permiten cohesionar su visión sobre ciudades más amables.

De acuerdo con el director de Ciudad Humana, “el mayor número de ciclistas en León, Guanajuato –ubicada en El Bajío mexicano, zona otrora conocida por sus “pueblos bicicleteros”– comenzó hace tres años pese a ser un pueblo bicicletero”; entre otros argumentos, Montezuma mencionó que el aumento en el uso de la bici se debe a los programas de bici pública –como Ecobici en la Ciudad de México–, el auge de las bicis eléctricas que “han logrado bajar a gente que nunca se hubiera subido a una bici de su auto”, las redes de activistas de ciclismo urbano y la cercanía con la cultura.

Sin embargo también ha habido algunos detalles que han evitado reafirmar la tendencia a reducir el uso del automóvil, por ejemplo, en la Ciudad de México, Ricardo Montezuma comentó que “se han hecho cosas maravillosas por la bicicleta pero no para desincentivar el uso del auto”.

Además, “en América Latina nunca han coincidido actores y acciones para fomentar el uso de la bici (…) estamos en un buen momento y en un buen lugar”, concluyó el conferencista.