Encuentra tu lugar en el Movimiento Urbano Global para combatir el cambio climático

París, Pittsburgh y otras ciudades se han comenzado a organizar para liderar la lucha contra el cambio climático. (Foto: Benjamin Stäudinger / Flickr)

Pittsburgh ha centrado su atención en mejorar la calidad del aire y crear más empleos en el sector de energías renovables. París está incentivando la movilidad social y recuperando espacios peatonales. El común denominador de ambas ciudades son los planes de Acción Climática y su compromiso –en conjunto con el de otros 197 países– refrendado en el Acuerdo de París.

 “La única manera de hacer lo correcto para los habitantes de Pittsburgh y París es cumplir con los principios del Acuerdo de París que garantizan la salud y prosperidad futura de ambas ciudades, y de cada una de las otras ciudades en el mundo”, escribieron los alcaldes William Peduto y Anne Hidalgo en el diario The New York Times como respuesta a los argumentos que utilizó el presidente Donald Trump para sacar a Estados Unidos del pacto climático.

El liderazgo ante el cambio climático no es nuevo para los líderes de ciudades. La reducción de emisiones y mejorar la capacidad de resiliencia urbana son preocupaciones comunes que han creado redes trasnacionales entre planeadores urbanos, políticos y sociedad civil, incluyendo esfuerzos como el C40, el Pacto Global de Alcaldes por el Clima y la Energía y el ICLEI. Las ciudades representan cerca del 70% de las emisiones globales de carbono y son vulnerables a algunos de los efectos más agresivos del cambio climático como el aumento en el nivel del mar y la mala calidad del aire; y muchas ciudades continúan en crecimiento, haciendo más grandes estos retos.

El trabajo realizado por WRI con redes urbanas y, directamente, con más de 100 ciudades alrededor del mundo, ha mostrado que las mejores solucionen provienen de ciudadanos interesados y grupos vecinales, empresariales y comunitarios. ¿Qué puede hacer una sola persona para hacer su ciudad más sana, más sustentable y más productiva? Empecemos por preguntarnos estas tres preguntas:

¿Cómo te trasladas?

Si las ciudades son la primera línea en la lucha contra el cambio climático, el transporte es la primera batalla; las ciudades representan el 40% de las emisiones totales de CO2 por tránsito vehicular a nivel mundial, lo que significa que la manera en la que las personas se mueven y viven en las ciudades ofrece una oportunidad para reducir dramáticamente el impacto ambiental. Además, es una ventana de oportunidad única para enfrentar retos locales; ¿los ciclistas se sienten seguros en la calle?, ¿existe un sistema de transporte público accesible y confiable?

Tú puedes comenzar tomando una postura a favor de la movilidad sustentable, exigiendo transporte público bien conectado e infraestructura ciclista segura; en Brasil, la oficina local de WRI ayudó a Curitiba y Rio de Janeiro a implementar encuestas de opinión sobre sus sistemas BRT para ofrecer aspectos clave en mejoras de seguridad y comodidad para los usuarios del sistema. Por ejemplo, Curitiba mejoró la iluminación y seguridad, además de renovar la infraestructura existente y aumentar la capacidad de servicio; en Rio de Janeiro las mejoras permitieron que la satisfacción de los usuarios pasara de una puntuación de 1.7 a una de 5.8 en una escala sobre 10. Hacer el transporte público más seguro y accesible se traduce en menos autos en las calles, menos congestión y menos emisiones.

¿Sabes en qué clase de edificio vives?

Los edificios donde viven y trabajan los habitantes urbanos representan el 25% de las emisiones globales de CO2. Exigir un mejor rendimiento energético de nuestros edificios o elegir inmuebles de bajo consumo energético para vivir o trabajar pueden ayudar a mejorar la eficiencia energética en edificaciones.

Los funcionarios de Da Nang, Vietam –una ciudad con más de un millón de habitantes– presentaron su estrategia de resiliencia, en la que han vuelto prioridad que los nuevos desarrollos cumplan con requisitos de eficiencia energética, además de aumentar los recursos y socializar la información sobre el uso de la energía en algunos de los edificios más grandes de la ciudad. Además de disminuir el consumo energético, la eficiencia energética en edificaciones es una de las maneras más fáciles para reducir las emisiones contaminantes y mejorar la calidad del aire local. Nuestro Acelerador de Eficiencia Energética está apoyando a la ciudad de Da Nang junto con otras iniciativas durante este año.

¿Cómo conectarnos?

El último paso es aprender a hacer las preguntas correctas sobre tu ciudad. ¿Tu alcalde tiene un plan de acción climático?, ¿quizá tenga un plan de resiliencia?, ¿tu ciudad mide sus emisiones? Hay muchos aspectos que las ciudades pueden aprender de otras, pero al final cada lugar necesitará soluciones propias adecuadas a su contexto.

Fortalecer los canales de comunicación entre los ciudadanos y la agenda a largo plazo de tu ciudad puede mejorar el medio ambiente y su propio bienestar. No hay que esperar a que tu ciudad lance un plan contra el cambio climático; puedes empezar a exigir desde mejores sistemas de transporte público o más kilómetros de infraestructura ciclista hasta cuestiones más amplias de desarrollo urbano equitativo.

Porto Alegre, Brasil, por ejemplo, ha incluido robustos indicadores individuales en su primera estrategia municipal de resiliencia. La oficina local de WRI ayudó a desarrollar los indicadores de cohesión social, percepción de riesgo, recursos económicos y educación. Estos indicadores ayudarán a medir y comparar las necesidades de la comunidad con las decisiones políticas tomando en cuenta los planes a largo plazo.

 

El Centro Ross para Ciudades Sustentables de WRI fue fundado bajo la idea de que la transformación urbana ocurre a través de diferentes administraciones políticas, durante 10 años o más. Tener en mente esta manera de pensar en la sustentabilidad urbana te podrá ayudar a mover las decisiones de tu ciudad al camino correcto.