Cuatro formas en las que los BRT benefician a las ciudades

TransOeste, sistema BRT de Rio de Janeiro, Brasil (Foto: Benoit Colin/EMBARQ)

En todo el mundo, las ciudades están buscando maneras sustentables de transportar a sus residentes de manera rápida, eficiente y segura. Una de estas soluciones son los autobuses de tránsito rápido (BRT, por sus siglas en inglés), que ya están ampliamente implementados tanto en los países desarrollados como en las economías emergentes.

Una investigación de EMBARQ (WRI) de 2013 muestra que los BRT pueden reducir el tiempo de viaje en millones de horas para los usuarios de todo el mundo. Por ejemplo, los usuarios de BRT en Estambul, Turquía, ahorran alrededor de 28 días al año cambiando su modo de transporte al BRT. Los usuarios del BRT de Johannesburgo, Sudáfrica ahorrarán un estimado de 73 millones de horas entre 2007 y 2026. Eso equivale a más de 9 millones de jornadas laborales de ocho horas.

Los BRT funcionan a través de un sistema de autobuses de alta velocidad con carriles exclusivos. El informe “Impactos económicos, ambientales y sociales de los sistemas BRT” (en inglés) de EMBARQ examina la evidencia global obtenida en 2013 y toma cuatro casos de estudio a profundidad: Bogotá, Colombia; Ciudad de México, México; Johannesburgo, Sudáfrica; y Estambul, Turquía. El estudio concluye que los sistemas BRT mejoran la calidad de vida en las ciudades en, al menos, cuatro aspectos clave: ahorro en el tiempo de viaje, reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y emisiones locales de contaminantes, mejora de la seguridad vial y aumento de la actividad física.

Disminución en los tiempos de viaje

Los carriles confinados separan a los BRT del tráfico mixto, lo que les permite viajar a mayor velocidad a través de una ciudad. Las estaciones con sistemas de prepago –que recuerdan más a una estación de metro que a una parada de autobús tradicional– aceleran el embarque de pasajeros, mientras que la gestión de señales de tráfico que prioriza a los BRT y el servicio de autobuses de alta frecuencia minimiza los tiempos de espera.

Estas características tienen un impacto significativamente positivo en las ciudades donde operan este tipo de sistemas. En Johannesburgo, los usuarios de BRT ahorran un promedio de 13 minutos por trayecto durante sus viajes diarios. En Estambul los ahorros son aún mayores: el pasajero típico de Metrobüs ahorra 52 minutos al día. La Ciudad de México podría recuperar 141 millones de dólares en productividad económica como resultado de las reducciones de tiempo de viaje únicamente de la Línea 3 de Metrobús.

En términos de calidad de vida, el ahorro de tiempo de viaje es quizás el beneficio más importante de los sistemas BRT: permite a los pasajeros tener más tiempo para vivir y no ocuparlo para desplazarse.

Reducción de emisiones GEI

Los sistemas BRT reducen la cantidad total de vehículos por kilómetros recorridos (VKT, por sus siglas en inglés) en una ciudad, desplazando a los viajeros en autobuses de alta capacidad que pueden transportar hasta 160 pasajeros a la vez (en un BRT articulado). Un menor número de vehículos que transportan la misma cantidad de pasajeros reduce la congestión y ofrece la oportunidad de reemplazar a los vehículos más viejos y contaminantes.

La incorporación de tecnologías modernas para el uso eficiente del combustible y una mejor formación de los conductores también pueden contribuir a reducir el consumo de combustible y las emisiones. Estas tecnologías más limpias reducen la concentración de contaminación ambiental en toda la ciudad y dentro de los vehículos BRT. La exposición de los pasajeros a la contaminación atmosférica en las estaciones o dentro de los autobuses se reduce aún más por los tiempos de viaje más cortos, lo que significa que las ciudades tienen una gran oportunidad para reducir las emisiones contaminantes locales mediante la implementación de sistemas BRT. Por ejemplo, la Línea 3 de Metrobús en la Ciudad de México está preparada para eliminar más de 2 mil días de trabajo perdido (por enfermedad), evitar cuatro nuevos casos de bronquitis crónica y dos muertes al año, ahorrando a la ciudad un estimado de 4.5 millones de dólares.

Mejoras en la seguridad vial

La implementación de sistemas BRT contribuye a reducir los hechos de tránsito y las muertes relacionadas de diversas maneras. En primer lugar, una reducción general en la cantidad de vehículos por kilómetro recorrido se traduce en menos conductores en la calle y un entorno de transporte más seguro para los conductores, peatones y ciclistas por igual. En segundo lugar, los carriles confinados reducen la interacción entre los autobuses y otros vehículos, minimizando el riesgo de sufrir un incidente vial. Por último, los BRT pueden cambiar el comportamiento de los conductores de autobuses al reducir la competencia con otros vehículos y brindar oportunidades para mejorar la capacitación de los conductores.

El caso de América Latina muestra los beneficios de seguridad de los BRT: las calles con sistemas BRT vieron una reducción promedio del 40% en muertes y lesiones. Otra evidencia sugiere que el BRT y otras formas de transporte sostenible son un componente insuficientemente reconocido de la planificación de la seguridad vial, con un enorme potencial para reducir los incidentes de tránsito y salvar vidas.

Aumento de la actividad física

Los sistemas de BRT también aumentan la actividad física de los pasajeros, gracias al espaciamiento entre estaciones, pues utilizan distancias más largas que otros modos de transporte motorizados. A pesar de la distancia, los tiempos de viaje más cortos – incluso tomando en cuenta el tiempo que se utiliza para abordar un autobús– hacen que los usuarios de BRT elijan caminar.

Los pasajeros de Metrobús de Ciudad de México caminan un promedio de 2.75 minutos por día más que antes de la implementación del sistema BRT. En Pekín, los usuarios han añadido 8.5 minutos de caminata diaria como resultado de la implantación del BRT. Debido a que la Organización Mundial de la Salud recomienda a los adultos de 18 a 64 años realizar al menos 150 minutos de actividad física aeróbica de intensidad moderada a lo largo de la semana, los pasajeros de BRT ya tienen un avance significativo rumbo a un estilo de vida saludable.

Crecimiento global de los sistemas BRT

En 2013, los sistemas BRT alrededor del mundo movían a cerca de 30 millones de personas en 163 ciudades con 143 sistemas. El análisis realizado por EMBARQ ofrece recomendaciones a tomadores de decisión, expertos técnicos y organismos de financiamiento con el objetivo de maximizar los beneficios de los sistemas BRT. Este modelo de transporte masivo se erige como una solución inteligente para los retos de transporte urbano como un medio más seguro, más limpio y más eficiente que reduce el tiempo que pasan las personas transportándose, aumentando su calidad de vida.

*Traducción del texto original de TheCityFix