Cada árbol cuenta: la estrategia de reforestación urbana en Brasil

Joinville, Brasil encabeza las estrategias de reforestación urbana. (Foto: Mariana Gil/WRI Cidades Brasil)

Además de contar personas, autos y kilómetros de infraestructura, las ciudades están contando árboles; los bosques urbanos son otra herramienta para combatir el cambio climático e incrementar la calidad de vida urbana. Además, las “selvas de concreto” urbanas no están conectadas con la naturaleza, lo que se correlaciona directamente con diversos problemas de salud para los habitantes.

Los árboles urbanos siempre han sido utilizados para embellecer espacios públicos; sin embargo, su contribución va más allá, con impactos en la sustentabilidad económica, social y ambiental de las ciudades. Investigaciones en bienes raíces demuestran que la gente prefiere vivir y trabajar en calles verdes. Además de los atributos visuales, un espacio arbolado puede reducir el estrés mediante la creación de ambientes tranquilos que inviten a realizar ejercicio al aire libre y a transportarse de forma activa (caminar o pedalear).

Otra ventaja es que los árboles proveen control térmico asociado a la humedad y la sombra. Por ejemplo, al proteger edificios de la luz solar directa, la sombra de un árbol puede ahorrar hasta el 10% de la energía que se utiliza para regular la temperatura interior de un edificio; además de reducir la contaminación del aire y absorber el agua, reduciendo los riesgos de inundaciones y erosión. Por estas razones, priorizar la restauración de árboles urbanos es también, una forma de mejorar la calidad de vida.

El Foro Económico Mundial y el laboratorio SENSEable City del MIT desarrollaron el Green View Index (GVI), también conocido como Treepedia, una herramienta para evaluar y comparar la cantidad de árboles en las ciudades. El GVI utiliza Google Street View para medir la densidad de la cubierta de las copas de los árboles y, hasta ahora, se han estudiado 12 ciudades alrededor del mundo: Boston, Ginebra, Londres, Los Ángeles, París, Nueva York, Sacramento, Seattle, Tel Aviv, Toronto, Turín y Vancouver.

“Muchas ciudades están experimentando aumentos en las temperaturas y en la frecuencia de lluvias, así como continua contaminación del aire. El bienestar de nuestros árboles urbanos nunca ha sido tan importante”, aseguró Carlo Ratti, Director de SENSEable City. Aunque las ciudades siempre necesitan grandes proyectos de infraestructura, las pequeñas acciones como plantar árboles también pueden tener un gran impacto. Treepedia también permite a las personas conocer la ubicación y el tamaño de los árboles en sus comunidades y los vecinos pueden ayudar a clasificar, dar seguimiento e, incluso, exigir más árboles en su barrio.

Los estudios publicados en Treepedia nos muestran que, Vancouver es la ciudad con el mayor porcentaje de cobertura (25.9%), aunque también destaca Nueva York con 13.5%; desde hace más de un año esta ciudad ha desarrollado un programa para mapear cada árbol neoyorquino, uno por uno. A través del Departamento de Parques de NY, 2 mil 300 voluntarios registraron más de 685 mil árboles en las calles de cinco condados con especificaciones como especie, salud, altura y diámetro, y ubicación a través de GPS. El producto final es un mapa interactivo con información de cada árbol en las calles de Nueva York.


Filas de árboles en las calles de Curitiba. (Foto: Mariana Gil/WRI Cidades Brasil)

Ciudades brasileñas apuestan por la reforestación urbana

Las ciudades en Brasil se han sumado a la tendencia mundial de priorizar la atención a los bosques urbanos. Curitiba, por ejemplo, es considerada una de las ciudades más verdes de América Latina por la gran cantidad de áreas verdes y su enfoque centrado en el cuidado al medio ambiente; desde 2013, esta ciudad ha implementado un plan de reforestación pública que reúne un conjunto de acciones preventivas y de mantenimiento para los miles de árboles que hay en las calles.

En casi cuatro años se han plantado 139 mil árboles, lo que requirió una compleja planeación basada en criterios técnicos y científicos. Los árboles plantados se seleccionan de acuerdo con su tamaño, forma, resistencia a plagas y enfermedades, adaptabilidad al clima, presencia de flores o frutos y otros criterios; además, el 80% de los árboles son nativos del área. Cada año, el Departamento de Producción Vegetal recibe 15 mil solicitudes de tala o poda de árboles y, en promedio, se realiza el 25% de las solicitudes; cabe mencionar que cada árbol talado es reemplazado por dos nuevos.


En Porto Alegre existen más de un millón de árboles urbanos. (Foto: Benoit Colin/EMBARQ)

Otra ciudad que también está liderando este cambio hacia ciudades más verdes es Porto Alegre, donde se implementó un Plan Maestro de Reforestación en 2006 con el objetivo de orientar las políticas de plantación, preservación, manejo y expansión de los árboles en la ciudad a través de parámetros claros como asegurar que el 40% de las aceras cuenten con sombra de árboles. Porto Alegre se encuentra entre las 15 ciudades con más árboles del país con alrededor de un millón de árboles, de acuerdo con el último censo del IBGE.

Hace un año, Porto Alegre sufrió una tormenta que transformó el paisaje urbano; con vientos de hasta 120 km/h, miles de árboles sufrieron daños, sin embargo, este desastre natural puso de manifiesto el papel fundamental de los árboles en la resiliencia climática: las zonas con alta concentración de árboles sufrieron menos daños, los árboles sirvieron como barreras contra la fuerza del viento.

Esta ciudad brasileña lanzó su Primera Estrategia de Resiliencia después de ser seleccionada para participar en el 100 Resilient Cities Challenge; este plan reúne recomendaciones y acciones para preparar a la ciudad ante las adversidades naturales o provocadas por el hombre.

Desarrollar el plan correcto

Joinville, Brasil, está en el proceso para desarrollar su plan de restauración forestal. De acuerdo con Luiz Fernando Hagemann, arquitecto y urbanista, este plan estará listo para el primer semestre de 2017. El proceso de construcción incluye un análisis a detalle de las recomendaciones de la ONU, estudios de investigaciones anteriores y un “benchmarking” con otras ciudades, así como la actualización de los diagnósticos de la ciudad.

*Este blog se publicó originalmente en TheCityFix Brasil (en portugués).