El tráfico no fue enviado por dios.- Jan Gehl

CoRe Foro Urbano se realizó los pasados días 6 y 7 de diciembre en la CDMX. (Foto: Ari Santillán/WRI México)

“Todo se puede cambiar (…) ya no es negocio hacer las cosas como siempre se han hecho cuando el ambiente está empeorando, cuando tu calidad de vida es cada vez peor y cuando los recursos se acaban; ya no es negocio seguir haciendo las cosas así y alguien debe empezar a cambiar eso, alguien debe tomar la responsabilidad. A veces el cambio lo detona un terremoto, a veces un buen líder, siempre hay gente con visión”, comentó el urbanista danés Jan Gehl en entrevista exclusiva con TheCityFix México durante su participación en CoRe Foro Urbano.

Durante sus participaciones en el foro Gehl criticó el “modernismo” y sus inmensos edificios con “eróticos” espacios públicos que son subutilizados, así como el paradigma que pone al automóvil en la cúspide, por encima de las personas. Puso como ejemplo a Brasilia, donde prácticamente no existía interacción a escala humana, a nivel de calle.


Jan Gehl durante su participación en CoRe Foro Urbano
realizado en la Estación Indianilla de la CDMX.
(Foto: Ari Santillán/WRI México)

El urbanista danés habló del ascenso al trono del automóvil en apenas un siglo, en el que, después de descubrir los problemas que causa el automóvil particular y su subutilización (en México, el promedio de ocupación por coche es de 1.2 pasajeros), “hemos aprendido a diseñar ciudades vivas, habitables, sostenibles y saludables” en los últimos 50 años.

“Las ciudades más humanas priorizan a peatones, ciclistas y transporte público. Se transforman para tener más gente en la calle, no más autos”, Jan Gehl.

El tráfico no nos fue enviado por dios, es creado por los hombres”, espetó durante la presentación de su libro “Ciudades para la Gente” y agregó que “el automóvil es muy estúpido para el hombre moderno; es una filosofía anticuada, no importa si son autos compartidos, autónomos o eléctricos (…) el objetivo debe ser una buena ciudad, no llegar del punto A al punto B. Estamos usando los autos de forma ineficiente, las calles deben priorizar el servicio para la ciudad, no para mover autos”.

¡Es posible hacer ciudades para la gente!

Gehl comentó que siempre existirá resistencia al cambio, sin embargo, la figura de un alcalde fuerte suele ser uno de los catalizadores. “No basta sólo con la voluntad política, la mentalidad de la población también se tiene que transformar y eso requiere determinación política”.

“La escala (para hacer ciudades) más importante es la escala humana, la escala a 5 km/h”, aseguró Jan Gehl, ya que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la velocidad es el primer factor de riesgo en las muertes por hechos viales.

El arquitecto mencionó ejemplos como Sidney y Melbourne en Australia, Nueva York en Estados Unidos y Moscú en Rusia; ciudades que han modificado las amplias calzadas para automóviles por espacios públicos de calidad conectados mediante transporte público y donde la gente puede caminar o pedalear de forma segura y agradable.


Cambios realizados en Sidney, Australia.

El ejemplo de Nueva York es, quizá, uno de los más sorprendentes; los peatones en Times Square representaban cerca del 90% de los viajes en la zona, sin embargo, las aceras sólo abarcaban el 10% del espacio; hoy, este icónico lugar es completamente peatonal y la cosmopolita ciudad no colapsó.

Ciudades del futuro

Durante su participación en CoRe Foro Urbano, en la Ciudad de México, Gehl aseguró que “entre más personas utilizan un espacio, más seguro es; la gente deja de utilizar su auto, sale de su fortaleza de metal y reclama las calles”.

Asimismo, criticó que, mientras las urbes tienen datos claros sobre tránsito y estacionamiento, prácticamente son inexistentes las estadísticas sobre el uso que los habitantes le damos a la ciudad más allá de la movilidad; aunque acotó que cada vez existen más esfuerzos encaminados en este sentido.

“Es importante tener visiones y metas, pero no de la situación actual, es más importante hablar sobre el tipo de ciudad que le vamos a dejar a nuestros hijos y nietos”.