Hábitat III | Cuatro prioridades para crear ciudades resilientes en lo económico, lo medioambiental y lo social

La mesa redonda de alto nivel se llevó a cabo el martes 18 de octubre en Quito. (Foto: Alex Rogala/WRI)

"La prevención rinde frutos", comentó Henk Ovnik, enviado especial de Países Bajos sobre asuntos internacionales relacionados al agua, y resaltó que invirtiendo en infraestructura urbana resiliente pueden lograrse enormes ahorros.

Pero cuando se habla de la resiliencia urbana, la prevención no sólo rinde frutos en lo económico, sino que también impacta positivamente en el medio ambiente y en lo social. En una mesa redonda de alto nivel titulada "Cambio Climático, Ciudades resilientes a desastres naturales", los panelistas y los delegados nacionales compartieron ideas y experiencias para mejorar la resiliencia urbana en lo económico, lo social y lo medioambiental.

Los desastres naturales y los cambios ambientales no respetan fronteras. Uno de los principales temas de la discusión se centró en la necesidad de contar con sistemas de gobernanza que tomen a las ciudades como algo más allá de unidades administrativas. Denis Coderre, Alcalde de Montreal, subrayó que la gobernanza metropolitana y regional es vital para aumentar la resiliencia más allá de las jurisdicciones. Coderre habló de la labor que Montreal está haciendo para construir relaciones estrechas no sólo con el gobierno federal, los gobiernos regionales y los gobiernos locales, sino con el sector privado, las organizaciones de la sociedad civil y la gente.

El poder de los datos para mejorar la toma de decisiones individual y colectiva fue un segundo foco de la discusión. El delegado de Filipinas compartió cómo su país aprobó una ley en 2009 para institucionalizar la planeación de la resiliencia a través del intercambio de datos del gobierno federal con los gobiernos locales para que todas las autoridades trabajen con la misma información. La cuantificación de los riesgos y efectos del clima crea oportunidades para la financiación de proyectos de resiliencia, ya que da a los inversores datos precisos sobre los proyectos que están considerando.

Esto llevó a los presentadores al tercer punto importante de la discusión: el papel crucial del financiamiento para convertir los compromisos en acciones. Si bien la inversión en infraestructura es relevante, lo que más importa es saber cómo y en qué se emplea esa inversión. El delegado de Suiza explicó cómo su país facilita la financiación de proyectos de eficiencia energética en las edificaciones durante sus fases de diseño y planificación. A largo plazo, las edificaciones ineficientes son más costosas para la sociedad que las edificaciones que utilizan la energía de manera eficiente desde el principio. La manera en la que los inmuebles utilizan la energía juega un papel significativo en la resiliencia de una ciudad ante interrupciones o cambios en el suministro de energía.

Por último, los ponentes hablaron de la importancia de la innovación y el aprendizaje entre ciudades a través de redes globales, dado que las ciudades a menudo enfrentan problemas comunes. Por ejemplo, el agua, desde la gestión para garantizar el suministro de agua potable hasta abordar el aumento de los niveles del mar, desafíos para ciudades como la de México, Bangalore y Sao Paulo. Las ciudades están encontrando soluciones comunes a estos problemas acuciantes y así crean oportunidades para ampliar la base de las buenas ideas. Esto, sin embargo, requerirá de una combinación de compromiso de los ciudadanos, con liderazgo a nivel mundial y alianzas con empresas y la sociedad civil.

Nota publicada originalmente en TheCityFix.com
Traducción: Jaime Reyes/WRI México