Hábitat III | Compromisos globales para la transformación de las ciudades

Vista aérea de Quito, Ecuador, sede de Hábitat III (Foto: Cristina Ibarra Santillán/Flickr)

América Latina es la sede de la Tercera Conferencia Internacional sobre Vivienda y Desarrollo Urbano Sostenible. Nuestra región tiene la oportunidad de encabezar la transformación hacia el nuevo paradigma de ciudades. La reunión de Hábitat III es el momento clave para comprometer y definir actores, roles y responsabilidades que permitan una nueva gobernanza urbana para la consolidación de ciudades prósperas, sustentables, inclusivas, inteligentes, eficientes e interconectadas.

Para esta conferencia, México ha jugado un rol activo en los procesos de negociación. El gobierno mexicano ha sido apoyado por diversas instituciones comprometidas con los retos de las ciudades en materia de vivienda y desarrollo urbano, mediante la constitución del Comité Nacional Preparatorio (CNP), un espacio de encuentro, comunicación y consenso que ha permitido la participación de instituciones de gobierno, academia, sector privado y sociedad civil rumbo a Hábitat III.

En WRI Ciudades el Programa de Ciudades Sustentables del World Resources Institute (WRI) en México hemos tenido la oportunidad de aportar la experiencia y conocimiento técnico del equipo en la preparación de la Nueva Agenda Urbana (NAU) referente a los temas y tendencias que serán desarrollados y financiados en las ciudades durante los próximos veinte años. Para nosotros, mejorar la vida en los entornos urbanos ha sido nuestro objetivo y compromiso desde hace 13 años; catalizar soluciones en movilidad, desarrollo y eficiencia urbana son las líneas que nos guían para que las ciudades sustentables sean una realidad.

La NAU definirá el rumbo de nuestras ciudades, establecerá posibilidades financieras y de cooperación para las transformaciones urbanas que permitan alcanzar las metas globales. Por esto motivo, en nuestra organización a nivel global y local hemos insistido en la incorporación de líneas de acción en materia de movilidad, desarrollo, planeación, gobernanza y eficiencia urbana, así como en los retos de consolidación de los instrumentos financieros e institucionales para lograr cambios; elementos compartidos por diversas organizaciones del comité y que han sido incorporados y transmitidos por el gobierno mexicano en los diferentes escenarios de negociación.

Además de estas líneas de acción ─con las que estamos satisfechos de los resultados hasta este punto de las negociaciones─, queremos hacer énfasis en dos temas fundamentales para el desarrollo de nuestras ciudades y que han sido abordados de manera secundaria en los borradores de la NAU: Seguridad Vial y Eficiencia Energética en Edificaciones.

Las consecuencias de no gestionar la seguridad vial de forma integral son severas y costosas. Las lesiones y muertes producto de la inseguridad vial representan un problema de salud pública en nuestras ciudades, con repercusiones sociales y económicas que generan graves pérdidas a las víctimas, a sus familias y a la población en su conjunto. De acuerdo con la OMS, cada año mueren 1.24 millones de personas en las vialidades del mundo. Los incidentes viales son la octava causa general de muerte y la primera causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 29 años de edad. A nivel nacional, los hechos de tránsito representan una de las primeras diez causas de muerte; cada hora mueren 1.8 personas por incidentes viales en nuestro país.

La seguridad y el diseño urbano deben estar basados en las necesidades de las personas. Es fundamental para las ciudades rediseñar sus calles y espacios públicos que permitan la convivencia de los diferentes modos de transporte, desarrollar infraestructura segura, mejorar el uso y sistematización de datos para la toma de decisiones, así como trabajar en el fortalecimiento de las instituciones involucradas en materia de seguridad vial para proteger la vida y salud de quienes las habitan.

El segundo tema a destacar es el potencial de la eficiencia energética en edificaciones. Los edificios son responsables del 40% del consumo energético, del 60% del consumo eléctrico, del 12% en el uso del agua y de generar el 40% de los residuos en las ciudades a nivel mundial; además de producir una cuarta parte de las emisiones globales de CO2 provocadas por los seres humanos.

La eficiencia energética en edificaciones es esencial para hacer mejores ciudades. Dicha estrategia activa uno de los procesos de reducción de emisiones más efectivos considerando el costo-beneficio. Si un edificio es eficiente energéticamente consume menos electricidad y genera menos emisiones de gases de efecto invernadero. Es necesario establecer políticas, normativas e innovaciones que incentiven la transformación de los edificios en elementos productivos con una gestión activa capaz de integrar y mejorar múltiples sistemas (energía, agua, residuos, transporte) que permitan entregar servicios urbanos de manera sostenible y expandir los múltiples beneficios económicos, sociales y ambientales.

En WRI México continuaremos trabajando para incidir en la inclusión de estos elementos en la declaratoria final. Sin embargo, este no será el punto culminante, más bien será el marco que oriente las políticas y gestiones nacionales, estatales y locales que se deben desencadenar para cumplir las metas que se plantearán en Quito. De nuestra parte, sumado a nuestras propuestas para mejorar la NAUcentraremos esfuerzos en demandar, promover y acompañar el desarrollo de políticas, proyectos y presupuestos que detonen la Reforma Urbana que México requiere.

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