XII C+T | Ciudades para la gente: urbanismo táctico con Mike Lydon

Ejemplo de urbanismo táctico en Los Ángeles. (Foto: LA DOT/Flickr)

Mike Lydon es uno de los promotores más importantes del urbanismo táctico a nivel mundial. Tiene su propio despacho de planeación y diseño urbano: The Street Plans Collaborative y ha publicado una serie de libros sobre el tema. Mike es uno de los ponentes magistrales del XII Congreso Internacional de Ciudades y Transporte.

¿Cuál crees que es el malentendido más común sobre urbanismo táctico?

Es un término que suele utilizarse en una amplia variedad de intervenciones creativas, como el arte público, por ejemplo. Aunque este tipo de intervenciones son muy buenas, el urbanismo táctico se refiere a cambios que se pretende sean a largo plazo. Otro malentendido es que es una solución rápida a un problema agravado; pero no siempre se utiliza para resolver los grandes retos que tiene la sociedad. Es útil en algunos casos y no tan útil en otros.

El urbanismo táctico se trata de realizar acciones a corto plazo para crear cambios inmediatos. ¿Cómo pueden utilizar este enfoque los líderes de la ciudad para asegurar un impacto a largo plazo?

Tiene que ser dentro de un proceso más grande. La clave es que el urbanismo táctico permite más variaciones dentro del proceso o el proyecto. Eso puede ayudar, porque suele tomar mucho tiempo disponer de recursos y la voluntad política normalmente tiene la mirada en proyectos a gran escala. A veces se propone un proyecto que levanta el interés de la gente, pero algún motivo económico o político frenará los cambios. El urbanismo táctico puede ser utilizado durante las fases intermedias para probar nuevos enfoques.

¿Cómo los gobiernos locales y no sólo la ciudadanía pueden utilizar el urbanismo táctico?

Existen maneras en las que los gobiernos pueden utilizar, permitir y apoyar el urbanismo táctico. Por un lado, los gobiernos de las ciudades pueden tomar un papel proactivo, implementando programas accesibles que permitan a los ciudadanos, organizaciones y pequeños negocios tomar el liderazgo para hacer el cambio. En segundo lugar, la ciudad puede tener una reacción positiva apoyando los proyectos vecinales que se realizan sin autorización. Estos proyectos suelen tener fuertes implicaciones cívicas y cuentan con el apoyo de los vecinos. Es papel del gobierno ver si un proyecto funciona bien y si se debe escalar al resto de la ciudad. Los líderes de la ciudad, y su papel para evaluar el potencial que tienen las iniciativas, es un aspecto muy importante del urbanismo táctico por parte de los gobiernos locales.

¿Cómo se puede utilizar el urbanismo táctico para que las ciudades trabajen de manera más equitativa para sus ciudadanos?

Es responsabilidad de la ciudad absorber programas y proyectos piloto que tienen su origen en áreas específicas de la ciudad, para así compartir los beneficios y llevar esos programas a colonias donde puedan ser deseados, pero que no necesariamente tengan la capacidad organizacional o económica. Un ejemplo de esto es la Neighborhood Plaza Partnership, que es la manera en la que Nueva York ha logrado escalar un programa privado que comenzó en colonias de altos recursos. La alianza ha logrado canalizar recursos tanto públicos como privados para adoptar estas plazas y revitalizar colonias por medio de espacios públicos subutilizados.

También es importante considerar el acceso a la información. Esto significa hacer del urbanismo tatico algo más accesible a través de políticas y programas para lograr unirse con las necesidades de los ciudadanos. Se trata de salirse de la alcaldía y trabajar con las organizaciones en la comunidad. Se trata de sacar el tema para que los ciudadanos estén conscientes sobre cambios que pueden suceder y que cuentan con el apoyo de las autoridades. Un gran ejemplo de esto es PeopleSt en Los Ángeles.

¿Qué podemos aprender sobre urbanismo táctico de las crecientes áreas metropolitanas en China, India y África?

El urbanismo táctico es algo prácticamente natural en las ciudades de rápido crecimiento. La gente suele utilizar el material que está a su alrededor, fácil de reutilizar y que puede ser usado para casi cualquier cosa. En el mundo en desarrollo vemos muchos proyectos innovadores que buscan crear cambios a largo plazo para mejorar la seguridad y el acceso a los barrios, pero mucha gente no necesariamente va a pensar que es urbanismo táctico.

El urbanismo táctico es especialmente popular en América Latina. ¿Por qué crees que esto pasa?

Parte importante del liderazgo y el lenguaje político de las ciudades latinoamericanos durante la década pasada se ha enfocado en darle recursos y acceso a aquellos que más lo necesitan. Creo que se ve al urbanismo táctico como una manera muy directa y activa de hacer eso. Hemos visto mucho interés por el urbanismo táctico, la gente identifica una necesidad, toma los recursos disponibles y buscan un nuevo enfoque. Trabajamos con Ciudad Emergente ─una ONG de Santiago, Chile─ para traducir nuestra guía. Es increíble ver los diferentes proyectos que han salido por esa colaboración.

¿Cuál es uno de tus ejemplos favoritos de urbanismo táctico?

Ciudad Emergente tiene un proyecto llamado Okuplaza. Era un proyecto de plaza pública a escala que utilizó materiales económicos para mostrarle al público que un estacionamiento poco utilizado se puede transformar en espacio público. Había especial énfasis en el reciclaje y en la educación de los ciudadanos sobre los beneficios y las razones para reciclar a través de una instalación interactiva y publica.

Esta entrevista se publicó originalmente en TheCityFix. Traducción: Daniel Gonikman/WRI México