Perspectivas de Boston: Impulsando la inversión en infraestructura sustentable

Vista de la calle Tremont en Boston. (Foto: Yu-Jen Shih/Flickr)

Milton Bevington es el Asesor en Jefe de la Ciudad de Boston del Proyecto Energético de la Ciudad. Como invitado en TheCityFix escribió este post sobre el trabajo de Boston en el tema del financiamiento sustentable de la infraestructura.

El cambio climático representa una amenaza potencial para la economía, la salud pública y la integridad estructural de las ciudades alrededor del mundo que ya no se puede seguir ignorando. Para aminorar el cambio climático es necesario reducir de manera considerable las emisiones de gases de efecto invernadero y, para poder sobrevivir a los efectos del cambio climático, las ciudades tendrán que preparar tanto a los edificios como a las personas para modificaciones como el aumento del nivel del mar y fenómenos meteorológicos impredecibles.

Algunas de las estrategias para combatir el cambio climático también pueden servir para reducir los costos de operación de los edificios: aquellos que son más eficientes utilizan menos energía, tener edificios más resilientes reduce los costos relacionados con los desastres naturales, como las tormentas. El problema está en la manera de financiar estos proyectos, ya que requieren de fuertes inversiones y, al mismo tiempo, los gobiernos sufren para obtener recursos para las necesidades más básicas como educación, seguridad y limpieza. Encontrar maneras funcionales de financiar la sustentabilidad sin aumentar los impuestos puede ser muy difícil.

Un pequeño grupo de expertos en finanzas trabajando en varias partes del mundo está tratando de resolver este problema, desarrollando nuevos modelos de financiamiento sustentable para la infraestructura, es decir, maneras de conseguir los recursos necesarios para mejorar la infraestructura en las ciudades sin aumentar los impuestos. Este grupo se reunió recientemente en Brasil para compartir ideas y trabajar en conjunto para desarrollar mejores prácticas de financiamiento. El grupo, conocido como la Red de Financiamiento Sustentable para la Infraestructura C40, es presidido actualmente por la ciudad de Boston, con su alcalde, Martin J. Walsh, como copresidente.

El reconocimiento hacia Boston se debe parcialmente a la creación del Proyecto de Energía de la Ciudad en el 2014 y al patrocinio que hicieron para las Climate Finance Series, que buscan convertir la ciudad en un centro global de excelencia en finanzas sobre el clima. El Fondo Renew Boston es una de las piezas claves en la estrategia de la ciudad contra el cambio climático, un programa de financiamiento basado en el mercado, autofinanciable, que busca impulsar la inversión local en la eficiencia de los edificios, la energía renovable y la resiliencia climática.

Recientemente se llevó a cabo ─organizado por C40─ el Foro para el Financiamiento de las Ciudades Sustentables, donde la Ciudad de Rio de Janeiro, The Citi Foundation, el Centro Ross para Ciudades Sustentables de WRI y otros participantes escucharon cómo las ciudades en América, Europa y África están utilizando las herramientas financieras para crear modelos más sustentables para financiar la infraestructura, entre ellos nuevas maneras de procurar fondos, presupuestar, licitar y financiar proyectos sin utilizar recursos fiscales.

Una de las lecciones más importantes del foro fue que el capital suele dirigirse hacia donde lo tratan mejor y hubo un énfasis especial en mejorar la disponibilidad del capital privado de riesgo para las ciudades, mejorando la llamada rentabilidad de los proyectos. En pocas palabras, para atraer a la inversión privada (el modelo de financiamiento más sustentable a largo plazo), los proyectos deben garantizarles una ganancia.

Los proyectos rentables tienen como característica las garantías que otorgan, así como un modelo de negocio que genere su propia liquidez; por ejemplo, un proyecto de eficiencia energética que va a generar un ahorro mayor al monto del préstamo y que incluye ahorros y garantías de costo de una multinacional con un crédito triple-A. Para que el gobierno de una ciudad logre esto necesita pensar sobre el desarrollo, implementación y financiamiento de un proyecto de manera diferente.

Aun ignorando el cambio climático, la infraestructura urbana se termina volviendo obsoleta y su mantenimiento costoso. Quizá el valor más grande de los modelos más sustentables para financiar la infraestructura es que la inversión competirá en menor medida con inversiones críticas como los bomberos o la educación. En su lugar, los proyectos se vuelven autofinanciables pues generan ahorros durante su operación, quitándole a los contribuyentes la responsabilidad de financiarla a través de los impuestos.

La ciudad de Boston está a la vanguardia en la mitigación y adaptación al cambio climático gracias a su participación en organizaciones como 100 Ciudades Resilientes, la Alianza de Ciudades Carbon Neutral y será la sede de la cumbre US-China Climate-Smart/Low-Carbon Cities Summit el verano del próximo año.

Texto original publicado en C40.org. (Traducción: Daniel Gonikman/WRI México)