Nossa Cidade: Rediseñando la Zona Metropolitana de São Paulo

São Miguel es la primera "Zona 40" implementada en São Paulo en ser modificada. (Foto: Mariana Gil/WRI Brasil).

El trafico mata: cada año mueren más de un millón de víctimas en incidentes de tránsito alrededor del orbe; en tan sólo 15 años, esta cifra podría crecer más del doble, alcanzando las 3.6 millones de muertes al año. En las calles de Brasil ─cuarto lugar mundial en muertes por hechos de tránsito─, fallecieron casi 47 mil personas en 2013 y este número sigue creciendo; mostrando que la seguridad vial no es la prioridad que debería de ser en este país.

El costo que tiene la falta de una política pública de seguridad vial en las calles brasileñas es alto: 16 mil millones de reales (5 mil millones de dólares) cada año, de acuerdo con el Observatorio Nacional para la Seguridad Vial. Pero mejorar la seguridad vial no tiene que ser oneroso. El documento Cities Safer by Design es una guía práctica para planeadores urbanos y gobiernos locales interesados en transformar sus calles para que sean más seguras para todos.

En TheCityFix Brasil han discutido sobre cómo hacer que las calles sean más seguras a través de un diseño urbano sólido al tiempo que se evitan incidentes viales a través de modificaciones en la infraestructura, así como los planes de Brasil para el Decenio de Acción para la Seguridad Vial mediante una serie bautizada como Nossa Cidade (“Nuestra Ciudad”). En esta edición exploramos las intervenciones en el diseño urbano de São Miguel Paulista (conurbado a São Paulo) para reducir los incidentes y salvar vidas.

El diseño urbano tiene el poder de cambiar la ciudad. Si diseñamos ciudades enfocándonos en la caminata y en el ciclismo urbano, los desarrolladores pueden crear un ambiente urbano seguro y accesible. La ampliación de banquetas, la reducción de los límites de velocidad, la implementación de cruces seguros e islas peatonales, así como la optimización del acceso al transporte público, son algunas de las medidas que se pueden implementar para alcanzar esta meta.

Un ejemplo de esto son las “Zonas 40”, donde existen señales e infraestructura que limitan la velocidad de los autos y mantienen segura a la gente. En São Paulo ya existen 11 zonas de este tipo, pero el barrio de São Miguel será el primero en pasar por un proceso de rediseño; será este mismo año cuando comience la construcción de la nueva infraestructura. Las diez áreas restantes todavía no tienen programada dicha implementación.


Área de São Miguel a intervenir. (Mapa: Prefeitura de São Paulo / Arte: WRI Brasil Cidades Sustentáveis).

Situada en el este de la ciudad, a 24 kilómetros del centro, São Miguel tiene aproximadamente 370 mil habitantes. Con una alta concentración de tiendas departamentales, São Miguel es un importante centro de comercio, que genera un gran flujo peatonal en la zona. A pesar de esto, muchas de las calles aledañas no pueden con la demanda ─las banquetas son muy angostas y suelen estar abarrotadas, el tiempo para cruzar es corto y hay pocos pasos peatonales disponibles─. En 2015, la avenida Marechal Tito, la calle principal en la zona central de São Miguel, fue considerada la avenida más mortal de São Paulo.

Es clara la necesidad de un ambiente más seguro para los habitantes y visitantes de São Miguel, sobre todo para los usuarios más vulnerables: los peatones y ciclistas. Para ayudar a lograr este cambio el programa de Ciudades Sustentables de WRI Brasil, en conjunto con la ciudad de São Paulo y otros aliados, están trabajando en un proyecto de renovación urbana para el área central de São Miguel.

São Miguel Mais Humana (“Un São Miguel más humano”) incluye una variedad de proyectos en el municipio metropolitano, como la instalación de nuevos pasos peatonales, la revitalización de plazas públicas, la ampliación de banquetas y la creación de nuevas ciclovías. Este es el primer proyecto de su tipo en América Latina, ya que ninguna ciudad latinoamericana ha desarrollado propuestas similares para un espacio tan grande como São Miguel, que tiene un área de 500 kilómetros cuadrados.

El alcalde de São Paulo, Fernando Haddad, cree que estas intervenciones van a contribuir a la diversificación de los modos de transporte. El alcalde también subrayó el potencial que tiene el área para la revitalización y la actividad pública:

“Los centros barriales son lugares activos y vibrantes, donde mucha gente camina todos los días. Por eso es tan importante concentrarse en estos lugares. Al mejorar los centros urbanos, también mejoramos la vida de la gente. Este proceso mejora la movilidad peatonal al darles espacio, y por lo tanto su derecho a la movilidad y a sentirse bien en su ciudad”.

Los cambios son una oportunidad para mostrarle a la comunidad local que la ciudad puede trabajar mejor para ellos. En una entrevista con WRI Brasil, Adalberto Dias de Souza, alcalde suplente de São Miguel, dijo que “este es el primer proyecto que va a ser implementado en la periferia. Y para São Miguel es muy importante. El acceso al transporte, el rediseño del espacio público y la reducción de accidentes y muertes son cambios fundamentales para la comunidad”.

El proyecto de rediseño de São Miguel tiene dos objetivos principales: salvar vidas y revitalizar la zona metropolitana de la ciudad, en lugar de las áreas centrales que suelen recibir más atención.

“São Miguel es la zona de São Paulo con una de las tasas de incidentes más altas por kilómetro cuadrado. Queremos ayudar a que esto cambie. Esa es la meta principal: salvar vidas”, explicó Brenda Medeiros, Directora de Movilidad Urbana del programa de Ciudades Sustentables de WRI Brasil.

Cambios que salvan vidas

Las intervenciones en materia de seguridad vial que se llevarán a cabo en São Miguel serán implementadas en distintas fases. En la primera etapa se instalarán 18 mecanismos para mejorar la seguridad de la población local, como pasos peatonales a nivel que faciliten el cruce de peatones y obliguen a los automovilistas a disminuir su velocidad.

En una importante glorieta, se trabajará para ensanchar las aceras e instalar un ciclocarril. Además, se instalará nueva vegetación y mobiliario urbano en la zona para que el espacio sea más agradable para los peatones.

La plaza José Caldini, el corazón de São Miguel, también será rediseñada para darle más espacio a la gente. Las banquetas serán ampliadas, el árbol ubicado en el centro de la plaza será preservado y el área recibirá nueva señalización, islas peatonales y mobiliario urbano para ofrecer mayor comodidad y seguridad.

Medidas como estas pueden salvar vidas. Por ejemplo, por cada metro que se reduce la longitud de un paso peatonal, el riesgo de muerte se reduce en un 6%. Para los cruces más largos, las islas peatonales pueden reducir el número de accidentes y muertes de peatones entre el 57 y el 82 por ciento. Además, cuando los pasos y las islas peatonales se elevan al nivel de la banqueta, el 10% de los autos empiezan a frenar media cuadra antes.

Los cambios serán graduales, pero ayudarán a transformar el centro de São Miguel para que sea un lugar más seguro, accesible y atractivo. Así, Luis Antonio Lindau, Director del programa de Ciudades Sustentables de WRI Brasil, invita a las ciudades:

“Necesitamos cambiar el concepto de que progreso quiere decir aumentar la capacidad vial. Las ciudades pueden hacer mucho más, la ingeniería ofrece mucho más. Y la gente se merece mucho más”.

*Publicación original en TheCityFix Brasil. (Traducción Daniel Gonikman/WRI México)