Serie Movilidad Disruptiva | Las ventajas de compartir auto

Foto: especial/WeRide.mx

Los grandes problemas de las ciudades no se pueden resolver desde una sola visión. Por esto, CTS EMBARQ México ha impulsado el desarrollo de nuevas ideas que ayuden a mejorar la forma en la que nos movemos en las ciudades. Después de un intenso proceso de incubación, CTS EMBARQ México y NUMA presentan a la primera generación de seis emprendedores que, con sus ideas y el apoyo de ambas organizaciones, serán un importante eslabón en la construcción de ciudades en 3C (mejor conectadas, más coordinadas y más compactas). En una serie de seis textos te presentaremos estas historias de innovación y emprendimiento.

Entre el Estado de México y la Ciudad de México, se realizan alrededor de 20 millones de viajes al día, de los cuales cerca del 20% se realizan en automóvil particular; además una tasa de motorización en los municipios conurbados a la capital que sobrepasa los 180 vehículos particulares por cada mil habitantes, similar a la tasa de motorización que tienen ciudades como Sao Paulo y mayor al índice de Santiago de Chile (172 por cada mil habitantes).

Esto, aunado a la baja calidad del transporte público del Estado de México que conecta a sus habitantes con las fuentes de empleo en la Ciudad de México, ha provocado que la capacidad de expansión de las vialidades quede rebasada y sea imposible construir más espacio para moverse en coche.

En otras palabras, las millones de personas que se trasladan diariamente de su hogar en el Estado de México a su lugar de trabajo en la Ciudad de México se enfrentan a intensos embotellamientos, un transporte público ineficiente e inseguro y viajes promedio de casi una hora de duración.

Ante este panorama ─y sufriendo en carne propia esta realidad─, Ricardo Cueto, ingeniero industrial con experiencia laborando en empresas trasnacionales y mexiquense que tenía que trasladarse diariamente entre ambas entidades para llegar a su trabajo, descubrió una oportunidad de emprendimiento al observar que, en muchos automóviles con un destino similar al suyo, iba sólo el conductor ─el promedio de ocupación es de 1.2 pasajeros por automóvil─.

“Me di cuenta que había una oportunidad y que la gente sufre muchísimo al transportarse. Con WeRide estamos tratando de lograr que haya un servicio de transporte (privado) accesible, disponible y seguro”, afirma Cueto.

El inicio

Hace año y medio Ricardo decidió abandonar su empleo para iniciar la aventura de emprender. “Siempre tuve la inquietud de emprender (…) se convirtió en un objetivo”, comenta.

Así, todo ese tiempo que pasaba a diario en las congestionadas vías entre el Estado de México y la capital, además de los excesivos gastos que representaban viajar en auto se convirtieron en el motor de WeRide.

“Ha sido un proceso de emprendimiento medio doloroso y tropezado ─confiesa─, pero ha estado interesante. Hemos cambiado el enfoque del negocio varias veces”.

WeRide nació como una plataforma abierta para compartir viajes (conocido como carpooling) y, pese al éxito del piloto, al querer lanzar un producto, el éxito jamás apareció; “nunca logramos monetizar este modelo”, afirma Ricardo.

Su experiencia en Cadenas de Suministro le jugó una mala pasada, ya que los procesos ocupados en este modelo no son los óptimos a la hora de emprender. “Me ciclé mucho en la idea de que la gente iba a ser lo suficientemente abierta para compartir (…) Empecé al revés, comencé por el análisis de cosas financieras que ni siquiera existen, de una operación que tampoco existía; me hacía unos supuestos súper locos y me ciclé mucho en este asunto en lugar de salir y probar con algo muy sencillo”.

“Yo iba by de book, traía ese chip de Project Manager: define, planea, implementa, controla y mejora; pero la realidad es que no funciona igual para emprender, acá es implementa, analiza y mejora; sales y lo que te funciona es lo que vas mejorando”, comenta Ricardo mientras se dibuja una sonrisa en su rostro, la sonrisa de quien acepta sus errores y no tira la toalla.

Por si fuera poco, Cueto planeó la primera versión de WeRide como “un monstruo”, una plataforma compleja y difícil para controlar su desarrollo. “Nos llevamos meses y presupuesto. Yo seguía firme en la idea y dije ‘me vale madre’, consigo más dinero”.

Rompiendo tabús

Pese a ir contra los preceptos que lo acompañaron en su vida profesional, Ricardo decidió relanzar su producto bajo un nuevo modelo. “Ya tenemos un producto mucho más sencillo. El primer producto funcionaba técnicamente, pero el mercado no consumía algo que ni siquiera era un producto. Ahora hemos tenido buena respuesta y va bien”.

A días del lanzamiento oficial, Ricardo nos cuenta que ya cuentan con 35 personas interesadas en compartir su auto y otras tantas interesadas en viajar.

El nuevo modelo ─que innova entre otras aplicaciones de carpooling─ es que las rutas son fijas con zonas de ascenso y descenso plenamente identificadas, lo que aumenta la seguridad, además del proceso de verificación que realiza esta start-up para ofrecer la confianza entre conductores y pasajeros. Además, las rutas fijas son una oportunidad de negocio. “Al controlar el origen y destino, estamos buscando alianzas estratégicas con estacionamientos de zonas comerciales o negocios”, comenta.

“Nuestra intención es atacar zonas donde el transporte público es limitado y tienen alta densidad de vehículos (…) zonas como Ecatepec o Iztapalapa donde la gente se avienta hasta cuatro horas al día en el tráfico… y solos”.

Externalidades positivas

Ricardo afirma que, por cada 180 viajes (contemplando a cada pasajero como un viaje), ayudará a reducir una tonelada de emisiones de CO2. “Estamos calculando que en tres años se dejarían de hacer entre ocho y nueve millones de viajes en solitario”, afirma.

En esos mismos tres años, Cueto estima que se evitaría enviar cerca de 70 mil toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera.

Cabe destacar que están por salir al mercado en poco menos de un mes, por lo que si estás interesado en compartir tu auto o buscar alguna ruta conveniente, te invitamos a visitar su página y registrarte.

Actualmente WeRide (así como las otras cinco start-ups de este proyecto) se encuentra en un periodo de revisión de resultados por parte de CTS EMBARQ México con el objetivo de analizar sus avances y observar su crecimiento para encontrar las mejores áreas de oportunidad.