Las tres ciudades que apuestan por los bosques urbanos

Cerezos floreando en Washington DC. (Foto: Karen Blaha/Flickr)

Si bien es cierto que “bosques” y “ciudades” son palabras que no suelen ir de la mano, la silvicultura está uniendo estos términos. Si bien hay ciudades que tienen pocos árboles, ya sea por condiciones del suelo, o por falta de espacio, hay otras que tienen hasta la mitad de su superficie bajo la cubierta de estas máquinas de almacenamiento de carbono. Además, en décadas recientes, las ciudades han empezado a pensar en los bosques urbanos y sus beneficios conforme aumenta la necesidad de mitigar el cambio climático. Los árboles mejoran la calidad de vida de los millones que viven y trabajan en zonas urbanas, pues filtran el aire contaminado, reducen la contaminación, previenen la erosión de la tierra y limpian la misma, además de ayudar a mantener la fauna local y a mantener una temperatura estable en los edificios, ahorrando hasta un 10% de la energía.

Hoy vamos a ver tres ciudades que han llevado sus bosques urbanos a otro nivel:

Tokio, Japón


Avenida Omotesando en Tokio. (Foto: Kakidai/Wikipedia)

Después de los bombardeos sufridos durante la Segunda Guerra Mundial, el número de árboles en las calles de Tokio disminuyó alrededor del 60% (de 105 mil a 42 mil). En los años posteriores a la guerra, la ciudad perdió otros 35 mil debido a las plagas y a que muchos fueron usados como leña. El fuego causado por los bombardeos destruyó gran parte de los bosques de Tokio, además de reducir los árboles de las calles, generando amplios terrenos vacíos.

En 1946, la ciudad creó un plan para designar el 10% del área urbana para espacios verdes y convertir los terrenos baldíos en parques urbanos. Dos años después ─en cuanto los invernaderos contaron con árboles disponibles─, la ciudad comenzó a reforestar sus calles. Para 1980, más de 235 mil árboles formaban parte de las calles de Tokio.

Para 1990, 21 mil 630 hectáreas de Tokio eran áreas verdes, que ayudan a la conservación del agua ─uno de los muchos beneficios que los árboles otorgan al medio ambiente─. Los bosques y árboles urbanos de Tokio también han ayudado a proveer a la ciudad de agua potable, un sistema de desecho de aguas residuales y de control de tormentas.

Belfast, Irlanda del Norte


Belfast, Irlanda del Norte. (Foto: Destination360)

Irlanda también es conocida como la “Isla Esmeralda” por el abundante verde que hay en sus campos y no debería de sorprendernos que sea el mismo caso en sus ciudades. Creado en 1992, el Bosque de Belfast, en Irlanda del Norte, incluye a toda la ciudad de Belfast. Desde el fin del conflicto en Irlanda del Norte en 1998, se han plantado cerca de 200 mil árboles en parques, campos de juego, calles, escuelas, fábricas y junto a calles y a las orillas del río.

La administración del Bosque de Belfast ha logrado unir aliados de los gobiernos locales y centrales, organizaciones ambientales y ciudadanos locales que voluntariamente se vuelven Guardianes de los Árboles. Con la ayuda del gobierno local, se ha logrado que el Fondo Europeo para Promover la Paz y la Reconciliación ayude a 300 grupos a plantar 90 mil árboles en los últimos tres años.

Hasta hace poco, en el Reino Unido se tenía la percepción de que los bosques están alejados, en zonas rurales, y que actúan como hogar de la fauna y para producir madera; y que la única razón para que las ciudades tengan árboles es por belleza estética. Ahora, gracias al Bosque de Belfast, se reconocen cada vez más los beneficios que los árboles pueden traer a las ciudades.

Washington, DC


Washington, DC. (Foto: Moya Team/Wikipedia)

La capital estadounidense tiene una larga tradición de planeación, mejoramiento y mantenimiento de sus bosques urbanos. El gobernador Alexander Shepherd ordenó, en 1872, que se plantaran 60 mil árboles en las calles de la ciudad para “mejorar la calidad de vida en la capital de la nación”. Gracias a estas acciones, la ciudad obtuvo el título no oficial de La Ciudad de los Árboles.

Un artículo de 1889 en la Harper´s Magazine mencionaba que: “La ciudad de Washington, la capital de la nación, es más bella que cualquier ciudad del mundo (…) Pero son sus árboles, sobre todo, los que hacen que no tenga igual”.

Desde ese entonces, se creó una agencia municipal responsable del mantenimiento de los árboles en la ciudad. Al día de hoy, la cubierta arbórea de Washington, DC abarca casi el 35% ─con casi 2 millones de árboles─ de la ciudad. Estos árboles, anualmente, remueven del ambiente 540 toneladas de contaminantes, almacenan 526 mil toneladas de carbono y ayudan a ahorrar $2.6 millones de dólares en costos energéticos en edificios ─teniendo como resultado un ahorro de $96 mil dólares en emisiones de carbono evitadas─. 

El futuro del Bosque Urbano.

Así que es momento de que nosotros, los habitantes de las ciudades, pensemos en formas de incorporar estos bosques y los árboles a nuestra vida diaria. Antes, ir al campo era la solución para obtener los beneficios de la naturaleza, pero ya no es la única opción.

 

*Texto original en TheCityFix.com publicado el 21 de marzo de 2016. (Traducción: Daniel Gonikman/WRI México)