La cumbre norteamericana puede generar acciones contra el cambio climático

Presidentes de México, Enrique Peña Nieto; de Canadá, Justin Turdeau y de Estados Unidos, Barack Obama. (Foto: Enrique Peña Nieto/Flickr)

El 29 de junio, los líderes de Estados Unidos, Canadá y México dieron comienzo a una nueva etapa de colaboración transcontinental en materia de clima y energía en la Cumbre de Líderes de América del Norte en Ottawa, Canadá. Por primera vez, el Presidente Barack Obama, el Presidente Enrique Peña Nieto y el Primer Ministro Justin Trudeau han establecido una serie de prioridades alineadas y exhaustivas en cuanto a clima y energía.

Estas nuevas iniciativas son detalladas y de gran alcance ─incluyendo metas comunes en acciones climáticas e integración de políticas domésticas en el sector eléctrico, de transporte, contaminantes de vida corta y políticas internacionales─.

El compromiso para lograr que el 50% de la producción de energía sea limpia para el 2025 puede ser el anuncio de mayor relevancia entre los que hicieron los “Tres Amigos”. En 2013, la generación de energía limpia combinada de los tres países era aproximadamente del 37%. Según estimados de la Agencia Internacional de Energía, bajo las políticas actuales este número llegaría al 40% en el 2025 y al 45% si se toman en cuenta los impactos de las Contribuciones Determinadas a nivel Nacional (INDC) de los Acuerdos de París y las nuevas políticas como el Plan de Energía Limpia de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos. Para lograr ese 50% de generación de energía limpia en el continente será necesaria más ambición de la que los países han tenido hasta ahora.

Más iniciativas e incentivos

Para lograr la meta del 50% ─que se alinea a la necesidad de limitar el calentamiento a 2°C─, los tres países tendrán que incrementar las iniciativas y los incentivos existentes para promover el desarrollo de energía limpia y priorizar la eficiencia energética. Todos estos enfoques forman parte de los anuncios que realizaron los líderes. La cooperación transfronteriza será otro aspecto de extrema importancia. Los anuncios remarcaron los proyectos de transmisión internacional, que tienen el potencial de aumentar el movimiento de la energía limpia a lo largo de América del Norte. La modernización de la red será un elemento clave para alcanzar la meta.

En el anuncio de la cumbre también se trató el tema del metano, un potente gas de efecto invernadero, del que América del Norte genera más del 10% de las emisiones mundiales y que contribuye hasta en el 25% del calentamiento global causado por el hombre. En marzo, Estados Unidos y Canadá acordaron reducir las emisiones de metano del sector petrolero y gasero entre el 40% y 45% para el 2025. En la cumbre, México se unió a este acuerdo, que representa una oportunidad para explotar el enorme potencial para alcanzar reducciones de bajo costo en las emisiones de metano de su sector petrolero y de gas natural.

El metano no es el único de los llamados contaminantes climáticos de vida corta tomado en cuenta en el anuncio. Canadá y México se comprometieron a unirse a Estados Unidos en hacer un esfuerzo doméstico para regular el uso de hidrofluorocarbonos, o HFCs, que se utilizan principalmente como refrigerantes. Los HFCs, el gas de efecto invernadero de mayor crecimiento, son mil veces más potentes como agente calentador que el dióxido de carbono. Si bien los tres países han trabajado por años para lograr un acuerdo mundial para disminuir el uso de los HFCs siguiendo el Protocolo de Montreal, todavía no se han dado los resultados. Mientras tanto, la disposición de los países norteamericanos para realizar acciones tempranas pone un importante ejemplo a nivel internacional.

Cambios que transforman la economía

Finalmente, también es importante el compromiso para combatir las emisiones provenientes de vehículos ligeros y pesados. Estados Unidos, México y Canadá acordaron alinear sus estándares de eficiencia de combustibles y emisiones de gases de efecto invernadero para estos vehículos para el 2025 y 2027, respectivamente, así como hacer lo mismo para los contaminantes del aire. Este es un paso positivo que concuerda con las recomendaciones que WRI e instituciones aliadas a lo largo del continente ofrecieron antes de la cumbre.

Todavía queda mucho trabajo por hacer para alcanzar la promesa del Acuerdo de París para limitar el calentamiento a menos de 2°C, o incluso 1.5°C. Los tres países anunciaron que van a avanzar planes de bajo carbono para la mitad del siglo en el transcurso del año. Es vital que estos planes tomen en cuenta el tipo de cambios transformadores, que abarquen toda la economía, que serán necesarios para alcanzar cero emisiones de dióxido de carbono para la mitad del siglo, en consonancia con las metas del Acuerdo de París.

Acuerdos transcontinentales como el alcanzado en la cumbre de Ottawa son un paso importante. Con una visión común para el futuro, los Presidentes Obama y Peña Nieto y el Primer Ministro Trudeau han tomado acciones fuertes y cooperativas que pueden ayudar a asegurar acciones norteamericanas para el cambio climático más fuertes en los próximos años.