Tanzania implementa su primer sistema BRT

DART, BRT en Dar es Salaam, Tanzania. (Foto: Justin Karashani/Flickr)

En una ubicación privilegiada en la costa este de África, con hermosas playas y la montaña más alta del continente formando parte de su territorio, se encuentra Tanzania. Un país de grandes carencias, esta república presidencialista se forma en 1964, tras la unión de dos jóvenes estados: Tanganica y Zanzíbar. En su territorio se han encontrado las huellas humanas más antiguas, mientras que, en épocas más recientes, el famoso cantante Freddie Mercury nació allí cuando Zanzíbar era parte de la Commonwealth británica. Con una población de poco más de 50 millones de personas, el país tiene un PIB nacional de 46 mil millones de dólares, (PIB per cápita de 968 dólares); posicionando a Tanzania como uno de los países más pobres del mundo. De igual manera, cuenta con un Índice de Desarrollo Humano de 0.521, lo que lo coloca en el rango de los países con un desarrollo bajo, ocupando el puesto 151 de 188 países en la lista. Tanzania es un país con una población altamente rural, donde únicamente el 30 % de la población es urbana. La ciudad más importante y más poblada del país es Dar es Salaam, que con una población de 4.3 millones de habitantes, también fue la capital del país hasta 1996. En la actualidad la capital es Dodoma, una ciudad de menor tamaño e importancia, con una población de 411 mil habitantes.

Dar es Salaam, capital económica

Es la ciudad más importante en Tanzania –principal centro económico y educativo del país– y una de las ciudades con mayor tasa de crecimiento poblacional en el mundo, fue fundada en la segunda mitad del siglo XIX, cuando el Sultán de Zanzíbar decidió construir una ciudad en los alrededores de una pequeña villa de pescadores llamada Mzizima –su nombre quiere decir “casa de la paz” en árabe–. Con un crecimiento limitado en sus primeras décadas como capital de Tanzania –gracias a la visión socialista del gobierno que invitaba a la gente a vivir en pequeñas comunidades socialistas bajo la política Umaaja (la política socialista)–, inició un proceso de crecimiento explosivo tras las políticas de liberación que dejaron atrás el socialismo. En las últimas dos décadas, la población de la ciudad se ha duplicado y se estima que se volverá a duplicar en los próximos 20 años.

Este crecimiento ocurrió sin ningún tipo de planeación, por lo que ahora la ciudad sufre varios de los problemas asociados a un crecimiento urbano desordenado. Según informes de la ONU, aproximadamente el 70% de los habitantes de Dar es Salaam viven en asentamientos irregulares, sólo el 5% de la población tiene acceso a los sistema de alcantarillado y el sistema de recolección  sólo es capaz de procesar el 39% de los deshechos generados diariamente en la ciudad. En cuestión de movilidad la ciudad también está sufriendo las consecuencias de este crecimiento desordenado; al año se registran más de 4 mil muertes por accidentes viales en una ciudad que vive perpetuamente bajo el tráfico y con un sistema de transporte deficiente, de baja capacidad y de mala calidad.

La solución BRT: DART

El 5 de enero de 2006, distintas agencias de desarrollo –entre ellas el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Africano de Desarrollo– condonaron sus deudas a los 19 países más pobres y endeudados del mundo, tras una propuesta realizada por Gran Bretaña durante el G8; entre los países beneficiados, se encontraba Tanzania.

Entonces el país comenzó a invertir en infraestructura y planeación urbana, entre otros aspectos importantes para el contexto tanzanés. Así, en 2014 el ente regulador del transporte nacional (Surface & Marine Transport Regulatory Authority, conocido como SUMATRA), realizó un estudio de oferta y demanda del transporte público en el que detectó grandes deficiencias en la calidad y abastecimiento del transporte público en Dar es Salaam.

Este estudio mostró que la mayoría de los 4.3 millones de habitantes utilizaban el transporte público convencional, conocido como “Daladala”; además de un alto nivel de transporte público no regulado que responde a la alta demanda de transporte que no es satisfecha por el transporte regulado. Los tanzanos utilizan también “Bodabodas” y “Tucktucks” –transportes similares a los moto-taxis– de forma regular.

En conjunto, la oferta de transporte público opera sin horarios fijos y con prácticas que bajan su calidad como detenerse durante largos periodos de tiempo para llenar la capacidad de los buses, provocando embotellamientos en las principales vialidades de la ciudad, sobre todo en horas pico.

Con la intención de resolver este grave problema, el gobierno de Tanzania creó la Agencia de Tránsito Rápido de Dar (DART) en 2008 con el objetivo de implementar un sistema de transporte masivo tipo BRT.

El plan de implementación consta de seis fases, de las cuales la primera ya se encuentra en operación –gracias al financiamiento del Banco Mundial en conjunto con el gobierno nacional– y consta de casi 21 kilómetros de carriles confinados que cruzan por el centro de la ciudad desde el occidente, hasta la punta oriental del territorio continental, permitiendo la conexión con la isla de Zanzíbar.

Ahora, ante la urgencia del gobierno tanzanés de disminuir la siniestralidad vial, expertos en seguridad vial de CTS EMBARQ México, comenzarán una serie de auditorías y talleres que permitan disminuir los hechos de tránsito en el corredor DART.