México y Hábitat III: el momento clave para nuestra urgente #ReformaUrbana

Foto: Dennis Fischer | Flickr

Hábitat III es la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible y Vivienda y es un evento que se lleva a cabo a nivel mundial cada 20 años. Hábitat es tan importante porque genera acuerdos de índole mundial como el Protocolo de Kyoto. ¿Por qué? Porque sucede cada cierto tiempo y marca la pauta para las decisiones urbanas que se tomarán en los años siguientes a nivel mundial. Hábitat surgió por primera vez en 1976 en Vancouver donde se reconoció que las ciudades crecían desordenadamente y que era urgente que los países hicieran algo al respecto. En 1976 la población urbana en el mundo era de 37.9%. Para Hábitat II –en 1996– esta cifra se elevó al 45.1%.

El objetivo de la conferencia de este año es la generación de la Nueva Agenda Urbana. La rápida urbanización no es el único problema, sino también todo lo que se deriva: lo ambiental, la justicia social, los desastres naturales y un sinfín de temas que tocan nuestra vida en las ciudades a nivel mundial.

Repasemos la importancia de la conferencia para México y el cómo nuestra población ha ido configurándose en una cada vez más urbana, volcándose hacia las ciudades y los retos que esto implica.

La Urbanización en Datos Increíbles

El crecimiento de la población urbana seguirá sucediendo por dos cosas: la gente quiere mudarse de las áreas rurales a las áreas urbanas (por la oferta de servicios y empleos), y que la población mundial seguirá aumentando. Estos dos factores combinados añadirán 2 mil 500 millones de personas a la población urbana para 2050. Casi el 90% de este incremento se producirá en Asia y África. 

Asia alberga en estos momentos al 53% de la población urbana mundial, seguida de Europa (14%) y América Latina y el Caribe (13%).

El informe de DESA señala, además, que se ha pasado de 10 megaciudades en 1990 a 28 en 2014 (con más de 10 millones de habitantes), y Tokio es la mayor de ellas, con 38 millones. Estas megaciudades acogen en conjunto a 453 millones de personas –el 12% de la población urbana mundial–. De ellas, 16 están en Asia, 4 en América Latina, 3 en África, ídem en Europa y 2 en América del Norte. Para 2030, se calcula que habrá 41 ciudades con más de diez millones de habitantes. Además de Tokio, Delhi acoge a 25 millones de residentes, Shangai a 23 millones y en Ciudad de México, Mumbai y Sao Paulo residen 21 millones de personas, respectivamente.

La urbanización en México

La Revolución Mexicana fue la causa de una muy necesaria primera reforma agraria en nuestro territorio ya que una de las causas del movimiento armado fue el acaparamiento de tierra en manos de privados. Uno de los resultados de la Revolución fue la creación de la propiedad social del suelo: ejidos y comunidades (que a la letra eran inalienables). Desde 1910 y hasta los 70 no existió ninguna agenda urbana planificada a pesar de que el INEGI nos cuenta que, desde los 50, en México nos convertíamos en una sociedad urbana (sin acceso a servicios básicos o a la vivienda).

El primer cambio importante con respecto a la planificación urbana ocurrió en 1972 con una reforma que obligó a los empleadores a contribuir a un fondo de empleados con el fin de que estos consiguieran financiamiento para vivienda a través de INFONAVIT, la institución que durante 43 años ha hecho posible a los trabajadores acceder a vivienda trabajando de forma coordinada con desarrolladores. En 1976, además, se estableció la Ley General de Asentamientos Humanos. Esta LGAH, en 47 artículos y 8 páginas, desglosaba una distribución de competencias y atribuciones para los tres órdenes de gobierno respecto a su desarrollo urbano, junto con una reforma al artículo 115 constitucional que dotó a los municipios y estados de mayores facultades respecto a su desarrollo urbano.

El siguiente cambio importante ocurrió 20 años después (siguiendo la misma tendencia Hábitat que sucede cada dos décadas). Ya en los 90 era palpable que México tenía una necesidad de revertir las tendencias que no habían sido resueltas durante más de 40 años, ya que según los datos oficiales, se estima que dos tercios de las tierras urbanas que rodeaban a las ciudades eran tierras comunales que se vendieron ilegalmente o fueron invadidas (y que no podían ser adquiridas por su cualidad de “inalienables”). Esta nueva reforma buscó legalizarlas para mejorar la calidad de vida en todos estos habitantes. Estos cambios incluyeron una Reforma al Artículo 27 Constitucional y la expedición de la Ley Agraria.

En México contamos con 59 zonas metropolitanas y 193 ciudades; el 78% de su población vive en una localidad urbana de más de 2500 habitantes y el 63% en centros urbanos de más de 15 mil habitantes, esto es un gran reto para el país desde el punto de vista de nuestro desarrollo urbano. 

La urbanización lleva aquí casi 70 años, sucediendo desde los ochenta de manera masiva. Es tiempo de hacerle frente desde la planeación y con visión a largo plazo. A pesar de ello, la #ReformaUrbana sigue siendo tema pendiente y no ha habido mayores cambios desde hace casi 20 años (aunque a nivel local, algunos gobiernos sí han logrado avances normativos).

Nuestra Reforma Urbana

En el discurso queremos muchas cosas. Apenas en 2012 se creó la SEDATU (Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano), antes de ella todo lo que tuviera que ver con planeación se veía desde la SEDESOL –y antes de eso en la Secretaría de Asentamientos Humanos y Obras Públicas (SAHOP)–. Este es un paso importante porque desde las instituciones reconocemos que nuestras ciudades necesitan conocimiento y planificación desde un ámbito muy específico y estudiado a nivel mundial: el desarrollo urbano.

Sin embargo, la Reforma Urbana (es decir, la Ley General para las Ciudades y el Territorio junto con la estructura legal, institucional y financiera que permita cambiar el modelo de ciudad) sigue en un cajón. Entre Marzo y Abril de 2016 se llevaron a cabo en nuestro país dos reuniones de Hábitat en México, donde se generaron dos declaratorias, la Financiera (que establece los instrumentos para el cambio) y la Declaración de Toluca, dicho documento establece los principios que la región  Latinoamérica y Caribe considera importante para la Nueva Agenda Urbana. 

Sin embargo, a nivel país, aún tenemos muchos temas pendientes para generar la tan necesaria #ReformaUrbana. Dentro de la iniciativa de ley presentada en 2014, hemos visto avances como

  1. Instrumentos de planeación de largo plazo
  2. Planeación y gestión metropolitana.
  3. Consolidación y densificación
  4. Crecimiento hacia su periferia inmediata y su conexión
  5. Mezcla de usos del suelo compatibles
  6. Espacios públicos
  7. Movilidad no motorizada

Pero necesitamos una iniciativa de ley que también contemple:

  1. Instrumentos de gestión de suelo
  2. Garantizar el cumplimiento
  3. Financiamiento para el desarrollo urbano
  4. Excepciones que posibilitan la urbanización más allá de los perímetros de contención urbana
  5. Conectividad conjuntos urbanos cerrados y cierre, ilegal pero tolerado, de las calles existentes.
  6. Coordinación  metropolitana voluntaria y poco eficiente.
  7. Andamiaje normativo e institucional es débil y limitado (normas).

Este año es clave en la generación de la #ReformaUrbana debido a que somos uno de los países líderes en Latinoamerica y en Hábitat III nuestra postura será de especial interés. Terminado este período de sesiones (abril), el próximo (septiembre-diciembre 2016) tiene que ser el período donde estemos hablando de la Ley General de Ciudades y Territorio, Ley que deberá cambiar la manera en que planeamos, gestionamos y desarrollamos las ciudades.

Para saber más respecto a la urgente reforma urbana puedes descargar/leer las siguientes publicaciones de CTS EMBARQ México:

  • La Reforma Urbana: 100 ideas para las ciudades Mexicanas http://goo.gl/pSXCaI
  • Rumbo a la Reforma Urbana: Retos y Oportunidades de la Iniciativa de la Ley General de Ciudades y Territorio http://goo.gl/nI1g0a