Aprovechar la Reforma Energética para generar desarrollo urbano

Puerto de Aberdeen, Escocia (Foto: Ian Kenn/Flickr)

Cuando se descubrió el yacimiento petrolero de Cantarell, Ciudad del Carmen –isla ubicada en el estado de Campeche entre el Golfo de México y la Laguna de Términos–, sus habitantes, incluyendo al pescador Rudesindo Cantarell (quien, de manera fortuita descubrió uno de los mayores yacimientos petroleros del mundo) jamás imaginaron cómo cambiaría la vida en su ciudad.

Ahora, después de la aprobación de la Reforma Energética en México, las ciudades que están ubicadas en las zonas de extracción de hidrocarburos tienen una gran oportunidad para mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

Dos escenarios de referencia: Aberdeen y Brasil

La liberalización de la industria petrolera –antes en poder de la paraestatal Petrobras– generó más de 16 millones de empleos en todo el territorio brasileño durante las últimas dos décadas; pero, por ejemplo, la ciudad de Itaborai, Brasil proyectó un crecimiento superior al real, provocando que más de 30 mil familias que llegaron en la búsqueda de un empleo en la industria petrolera quedaran en el desamparo y sin oportunidades de empleo en el prolífico sector.

Otro caso es el de Macaé, Brasil que, con la entrada de la industria petrolera, vivió un abrupto crecimiento económico del 600% gracias al establecimiento de cerca de 4 mil empresas petroleras; sin embargo, las expectativas proyectadas fueron superadas, lo que provocó una infraestructura saturada y un aumento del 90% de los asentamientos irregulares.

La ciudad de Aberdeen, Escocia, fue sorprendida por la irrupción de las petroleras británicas que llegaron a esta ciudad para explotar los yacimientos petroleros hallados en el Mar del Norte a inicios de la década de los 70. Esto generó un aumento de más del 250% de la actividad constructora residencial. Sin embargo, esta ciudad escocesa logró su etapa de madurez tres décadas después con un crecimiento del 44% de su mancha urbana y un aumento en el nivel de vida de sus habitantes, reforzado por una industria multisectorial que le permite mayor movilidad económica al no depender exclusivamente de la extracción de hidrocarburos. A pesar de las bajas en el precio del crudo, la ciudad se mantiene con bajos niveles de desempleo y ha apostado por invertir en sectores como el educativo.

Los tres ejemplos anteriores nos sirven para ilustrar cómo es que las ciudades pueden encontrar áreas de oportunidad en las inversiones petroleras. Desde la planeación previa en términos de desarrollo urbano, hasta anticiparse al término de las reservas petroleras (situación que invariablemente sucederá en todo el mundo).

Estudiar, explicar, proyectar

CTS EMBARQ México realizó el estudio “Impactos Urbanos de la Reforma Energética”, enfocado en ciudades con tradición petrolera con el objetivo de analizar la relación entre inversiones y crecimiento urbano que podrían tener en los próximos años ante la inminente llegada de nuevas empresas petroleras, para que las ciudades puedan prever y planear su expansión, así como mostrar la necesidad de posicionar la relación entre los distintos niveles de gobierno.

Sin embargo, la falta de datos confiables y certeros por parte de las instituciones públicas ha hecho difícil que este estudio ofrezca un panorama preciso; por lo que sólo se pudo generar un “escenario probable”.

Para obtener el máximo provecho de la oportunidad que la Reforma Energética presenta, el equipo de Desarrollo Urbano y Accesibilidad de CTS EMBARQ México recomienda a las ciudades con fuerte actividad petrolera:

  • Impulsar actividades económicas alternas a los hidrocarburos.
  • Proteger o equilibrar los impactos al medio ambiente.
  • Desarrollar capital humano especializado.
  • Generar identidad y fortalecer el tejido social.
  • Desarrollar un modelo urbano compacto y conectado.

Por último, es fundamental que las ciudades con altas probabilidades de recibir fuertes inversiones comiencen a generar canales de comunicación con todos los actores involucrados, desde los gobiernos federal, estatal y de municipios conurbados pasando por la sociedad civil, la academia y la iniciativa privada.

Los próximos años son clave para que planeemos adecuadamente estas ciudades petroleras. Cabe preguntarnos qué estamos haciendo desde los tres niveles de gobierno y los otros sectores involucrados (directa o indirectamente) para planear adecuadamente estas zonas urbanas.