¡Esquina bajan! 160 años de transporte público en la Ciudad de México (Segunda parte)

Modelo de un Sistema Integrado de Transporte

Para tener el contexto completo, te invitamos a leer la primera parte de esta historia aquí.


Diseño: Alejandro Gabino | CTS EMBARQ México

Con la llegada del metro, también comenzaron a aparecer los primeros ‘paraderos’, intercambiadores modales que, en un primer momento, fueron operados por el mismo Sistema de Transporte Colectivo y que ofrecían rutas de autobuses que partían y llegaban a distintas estaciones.

Después bautizados como Centros de Transferencia Modal (Cetram), estos lugares comenzaron a ser utilizados por el pujante sector del transporte público concesionado; la poca regulación provocó su crecimiento desordenado a la vez que se abría un nuevo nicho para el comercio ambulante debido a la gran cantidad de gente que, hasta la fecha, pasa por estas zonas para continuar con sus trayectos. Los Cetram son el antecedente directo del Sistema Integrado de Transporte de la Ciudad de México, pero no nos adelantemos…


'Paradero' en la Ciudad de México.

Un nuevo milenio

El último año del siglo XX se inauguraba la Línea B del Metro que conecta el norponiente de la Zona Metropolitana del Valle de México con el centro de la ciudad.

Después del cisma por la desaparición de la Ruta 100, entrando el nuevo milenio, el gobierno creó la Red de Transporte de Pasajeros (RTP) con la flota del extinto organismo gubernamental, mientras que exempleados de Ruta 100 conformaron la empresa Grupo Metropolitano de Transporte (GMT).


Primeros BRT en la Ciudad de México. Foto: CTS EMBARQ México

Sin embargo, el servicio de transporte público volvía a quedar corto para los más de 8 millones 605 mil habitantes, por lo que en 2002 el gobierno capitalino firmó un memorando de entendimiento con la organización especializada en transporte EMBARQ (parte del World Resources Institute) para crear el Programa de Transporte Sustentable.

Después de dos años de intenso trabajo, en 2004 iniciaron las obras para la construcción del primer BRT de la Ciudad de México –nombrado Metrobús– que corre a lo largo de la Av. Insurgentes, importante arteria que conecta, por el centro de la urbe, al norte y al sur de la capital.


Diseño: Alejandro Gabino | CTS EMBARQ México

El crecimiento del BRT en la Ciudad de México

Después del inicio de operaciones del Metrobús sobre Insurgentes, en 2008 arrancó la segunda línea de BRT y dos años después se inauguraba la Línea 3; en 2011 comenzó a circular la tercera línea de Metrobús y un año después iniciaba operaciones la Línea 5.

También en 2012 se concluyó la obra de la Línea 12 del Metro, la cual tuvo problemas en las vías y en el material rodante por lo que sufrieron un desgaste excesivo en muy poco tiempo, lo que llevó al cierre de casi la mitad de sus estaciones durante dieciocho meses. Este 2016 fue reabierta en su totalidad y se planea su expansión hacia el poniente.

Es importante mencionar que después de la desaparición de Ruta 100, el transporte quedó en manos de particulares que trabajan bajo el modelo “hombre-camión”, una de las formas más comunes del sistema de concesiones de transporte público en Latinoamérica. El Modelo hombre-camión ha generado bajas ambientales, económicas y sociales en nuestras ciudades debido a la informalidad del transporte; es un modelo que durante décadas ha dado fuerza a concesionarios con una baja regulación por parte del gobierno, lo que resulta en el declive en la calidad y operación del transporte público (además de pésimas condiciones de trabajo a los mismos choferes). El modelo hombre-camión ha hecho que un gran porcentaje de la gente prefiera moverse en automóvil particular, en vez de utilizar el transporte público (menos del 30% de las personas se mueven en automóvil en la ciudad de México).  

 
Nuevos modelos de camiones BRT en la Ciudad de México.

Intentando mejorar la calidad y seguridad del transporte público en la capital, en 2014 el gobierno local lanzó un plan para crear el Sistema Integrado de Transporte (SIT) de la Ciudad de México, ponderando un desplazamiento multimodal, además de mejoras en el servicio y la renovación las unidades; sin embargo la oposición de transportistas y la poca decisión política por parte de las autoridades ha generado que el SIT no se haya logrado concretar al día de hoy.

Apenas el año pasado se presentó el proyecto para crear una nueva línea de BRT que correrá a través del Paseo de la Reforma y este año inició operaciones la Línea 6 de Metrobús.

La Bicicleta Pública de la CDMX


Ecobici, Sistema de Bicicleta Pública en la Ciudad de México.

Desde 2010, la Ciudad de México cuenta con un sistema de bicicleta pública conocido como Ecobici, que ofrece servicio a más de 100 mil usuarios a través de 444 estaciones en las que es posible tomar una de sus 6 mil bicicletas. Aunado a este SBP, las autoridades capitalinas han emprendido un interesante plan para la construcción de ciclovías logrando casi 130 km de carriles exclusivos para los más de 433 mil viajes diarios que se realizan en este medio de transporte, de acuerdo con el estudio Ciclo-inclusión en América Latina y el Caribe: Guía para impulsar el uso de la bicicleta del Banco Interamericano de Desarrollo.

El futuro: La importancia de tener un SIT en la Ciudad de México

Los Sistemas Integrados de Transporte tienen como objetivo regular el transporte público en las ciudades, bajo el concepto de la intermodalidad. “Esto implica que las ciudades puedan contar con infraestructuras y servicios de transporte que puedan conectarse entre sí”, afirma Fernando Páez, Director de Sistemas Integrados de Transporte en CTS EMBARQ México.

“Se consideran todos los servicios: el transporte público –colectivo e individual–, el transporte privado y el transporte no motorizado para facilitar y dar fluidez a las personas”, agrega Páez.

Sin embargo, el enfoque del SIT para la Ciudad de México se centra en el transporte público.


Modelo de un Sistema Integrado de Transporte.

De acuerdo con Fernando Páez, para lograr la integración del transporte público en un SIT se deben tomar en cuenta cuatro factores fundamentales:

  • Infraestructuras que faciliten la integración. “Por ejemplo, con equipamientos como intercambiadores modales –conocidos como Cetram en la Ciudad de México–“.
  • Servicios públicos conectados y “coordinados en términos de frecuencias y horarios mediante una planeación integral”; vale la pena mencionar que este punto se refiere a todo tipo de servicios que sumen a la integración de la movilidad y no sólo al servicio de transporte público.
  • Autoridad única de transporte público. “Que se encargue de la planeación, gestión y control de los sistemas de transporte”.
  • Tecnología. “Permite la integración desde dos puntos de vista: la integración del medio de pago –que la tendencia es que sean tarjetas inteligentes sin contacto– y desde el uso de la tecnología para ofrecer a los usuarios información sobre los servicios, tiempos, paradas, horarios, frecuencias, etcétera”.

“Hablar de Sistemas Integrados de Transporte es hablar de infraestructura, tecnología, servicios –que implican planeación, gestión y control– y una autoridad única”.

Fernando Páez asegura que el tiempo para lograr la implementación completa del SIT depende, más allá del presupuesto, de dos factores de índole política: la voluntad y la decisión.

“Hoy en la Ciudad de México ya está expresada la voluntad política, principalmente en dos documentos: la Ley de Movilidad local y el Plan Integral de Movilidad que lo pone como una de sus prioridades”.

“La decisión política es lo que hace falta y debe pasar por revisar la institucionalidad para que, además, se vincule a la zona metropolitana que implica otra cantidad de acuerdos políticos y con actores; también se debe vincular al gremio de transportistas facilitando e incentivando su entrada a este proceso”, concluye Páez Mendieta.

Diseño: Alejandro Gabino | CTS EMBARQ México

Las ciudades cambian constantemente y las necesidades de un transporte público más limpio, más eficiente y más seguro con ellas. A través de 160 años la Ciudad de México ha experimentado cambios drásticos en su configuración, por lo que es necesario trabajar rumbo al que será el transporte público del mañana.