¡Esquina bajan! 160 años de transporte público en la Ciudad de México (Primera parte)

Fotingo, primeros automóviles utilizados para el transporte de pasajeros.

La historia de la Ciudad de México no se puede contar sin hablar de su transporte público; del crecimiento, al desorden, al control gubernamental, a la entrega de concesiones; hasta al modelo híbrido que tenemos actualmente.

En las siguientes líneas recorreremos casi 160 años de la historia de la movilidad en la capital mexicana; desde la primera línea de tranvía, hasta la expansión del BRT “Metrobús” que este año planea la construcción de su séptima línea.

Primeros esbozos: del tranvía a los “colectivos”


Diseño: Alejandro Gabino | CTS EMBARQ México

Los 200 mil habitantes de la Ciudad de México en 1857 provocaron que esta capital se convirtiera en la primera urbe de Latinoamérica en tener un servicio de tranvía. A lo largo de 1.8 km, este transporte de fuerza equina conectaba la zona de Tlatelolco con el centro de la ciudad.

Los años siguientes, la ciudad vivió un crecimiento de vías férreas que, a través de nuevas rutas, conectaban las partes (en ese entonces) más alejadas de la ciudad como las zonas de Tacuba, La Villa y San Ángel con el Zócalo –el epicentro político, social y económico de la capital–.

Sin embargo, fue hasta 1911 –ocho años después de la llegada de los primeros autos de combustión al país– cuando se comenzaron a ver los primeros taxis de la ciudad; sin regulación alguna, eran los mismos dueños de los vehículos los que veían en este servicio una oportunidad de mejorar sus ingresos.

Durante cinco años, los taxis mantuvieron un perfil moderado, hasta que estalló la huelga de trabajadores de tranvías en 1916 y nacieron los primeros “colectivos”; autos que recorrían rutas establecidas recogiendo y bajando gente a través de importantes avenidas como Reforma.

Para 1920, el servicio de transporte público era ofrecido por tranvías y por “fotingos” –como se les bautizó a estos primeros taxis-colectivos, debido a la publicidad de la compañía Ford que rezaba “foot it & go”–. También por esos años comenzaron a circular autos adaptados para transportar hasta 15 personas, conocidos como “Julias”. Estos servicios siguieron creciendo sin regulación alguna; con excepción de los tranvías que eran concesiones otorgadas para la construcción de la infraestructura necesaria.

Tranvías impulsados por caballos en el Zócalo de la Ciudad de México. Fuente: artdecomexico

La primera era de las concesiones

27 años después (en 1942) surgió la primera empresa de camiones urbanos de pasajeros: la Línea de Autobuses Lomas de Chapultepec Primera Clase, que daba servicio sobre Paseo de la Reforma.

En 1947, el Departamento del Distrito Federal (el Ayuntamiento) decidió comenzar a poner orden y, ante los problemas financieros que sufrían algunos particulares que controlaban rutas de tranvía, creó el Servicio de Transportes Eléctricos que tomó bajo su control la red tranviaria de la ciudad.

Pero parecía que este transporte tenía los días contados; los nuevos horizontes que ofrecía la industria automotriz con mejores automóviles –más grandes, más rápidos y más cómodos– provocaron que el gobierno de la capital hiciera el primer intento por regular el transporte público a través de la entrega de concesiones a inicios de la década de 1950. Década recordada por un auto que dejaría una profunda huella entre los habitantes de la capital: los taxis “cocodrilo” que, con sus colores verde y negro y sus pequeños triángulos color blanco recorrían las calles de la ciudad y que, hoy en día, son recordados con cariño por quienes tuvieron la oportunidad de viajar en uno de ellos.

También a inicios de esta década –1951 para ser precisos– inició operaciones la primera ruta de Trolebús que corría de Tacuba a Tlalpan; esto como una medida para renovar el parque tranviario que se encontraba en pésimas condiciones.


Taxi "cocodrilo". Foto: Francisco David R.T./Flickr.

Cinco décadas de constantes cambios

La empresa estatal “Servicio Lomas de Chapultepec-Reforma” tomaba el control de las compañías de transporte público como la Línea de Autobuses Lomas de Chapultepec Primera Clase y, el regente del Distrito Federal, Ernesto P. Uruchurtu, lograba que las autoridades capitalinas se hicieran cargo del transporte público. Este fue el primer acercamiento a lo que, años después sería la Ruta 100.

Sin embargo la presión de transportistas privados de 29 de empresas relacionadas con el transporte y la industria automotriz bajo el liderazgo de Isidoro Rodríguez y Rubén Figueroa, lograron que dos años después (en 1960), el gobierno cediera a la entrega de concesiones para transporte público. Es en este momento en el que irrumpieron en el paisaje urbano camiones bautizados jocosamente como “Chatos”, “Pistaches” y “Vitrinas” de acuerdo con su morfología. También se popularizan los taxis colectivos bautizados como “Cotorras”.


Autobus conocido como "Vitrina". Fuente: Blog Esquina bajan.

Con esta entrega de concesiones a particulares se conformó un fuerte grupo de transportistas, conocido como el Pulpo Camionero, quienes controlaban prácticamente la totalidad del servicio de pasajeros en la Ciudad de México y su Zona Metropolitana con cerca de 6 mil 400 unidades, transportando a más de 8 millones de pasajeros al día.

Inicia el transporte masivo: Metro y Ruta 100

De 1967 a 1969 la ciudad vivió uno de sus cambios más radicales con la construcción de la primera línea del Sistema de Transporte Colectivo Metro que, con trenes de color naranja aun transporta gente desde Pantitlán (en la esquina oriente de la ciudad) hasta Observatorio (en la esquina poniente). Sin embargo, con casi 9 millones de habitantes, este transporte subterráneo no era suficiente, por lo que en 1970 comenzó un nuevo proceso de concesiones y la ciudad se llenó de nuevos camiones conocidos como “Ballenas”, “Mojarras” y “Delfines”. También hizo su irrupción el modelo Sedán de Volkswagen –conocido coloquialmente como “Vocho”– como el auto preferido de los taxistas. A la par de este desmesurado crecimiento, se inauguraron dos líneas más del Metro.


Diseño: Alejandro Gabino | CTS EMBARQ México

Todavía durante esta década se podían ver unos pocos tranvías compitiendo por pasajeros en la ciudad, sin embargo, el Departamento del Distrito Federal decidió sacar de circulación la última ruta en 1979.

El Pulpo Camionero y su increíble poder político plagado de corrupción y otras prácticas que provocaron una considerable baja en la calidad del servicio es diluido por el gobierno capitalino en 1981; ante esta decisión, el gobierno tomaba, otra vez, el control del transporte público y, con los camiones requisados al extinto Pulpo Camionero, creaba el organismo descentralizado bajo control de la autoridad capitalina Autotransportes Urbanos de Pasajeros Ruta 100.

Sobre Ruta 100 se podría escribir un artículo completo, durante el tiempo que existió, el transporte en la capital mexicana vivió su “época de oro” a través de una institucionalidad fortalecida, rutas definidas y un servicio eficiente, aderezado con una política social de subsidios que permitieron mantener un muy accesible costo para los usuarios y una constante renovación de la flota. Dos años después del inicio de operaciones, la Ruta 100 contaba con una cobertura superior al 86% de la zona urbana de la capital. Durante estos años el Metro añadía tres líneas más a su servicio.


Autobus de Ruta 100. Fuente: Blog "Usuario Ruta 100".

El Metro continuó su expansión a paso acelerado, logrando la construcción de cuatro líneas más y la expansión de las líneas 1, 2 y 7 de 1984 a 1988.

Sin embargo la situación del transporte público comenzó a complicarse; en 1989, el Sindicato Único de Trabajadores de Autotransportes Urbanos de Pasajeros Ruta 100 (Sutaur-100) inició una huelga en demanda de aumentos salariales del 100%; la paraestatal contaba con cerca de 20 mil empleados y es necesaria la entrada de la policía y el ejército para suplir el servicio de transporte público.

Pese al esfuerzo gubernamental –como la adquisición de más de mil autobuses nuevos y la rehabilitación de otros tantos– a través de la creación del Servicio Metropolitano de Transporte en 1994, Ruta 100 no sobrevivió un año más. En 1995 el gobierno del Distrito Federal declaraba en quiebra al organismo descentralizado al tiempo que comenzaba un nuevo periodo de concesiones.

Es en este año cuando comenzaron a circular los primeros microbuses que, actualmente, aun recorren decenas de rutas en la ciudad.


Primeros viajes de la Línea 1 del Metro de la Ciudad de México. Fuente: metro.cdmx.gob.mx

A finales del siglo XX e inicios de este nuevo milenio, la Ciudad de México comienza a experimentar un acelerado proceso de transformación; entran nuevos e innovadores servicios y comienza el cambio de paradigma hacia una movilidad más sustentable.

En la siguiente entrega abordaremos este proceso hasta nuestros días.



Diseño: Alejandro Gabino | CTS EMBARQ México

 

Si quieres saber qué sucedió después, no te pierdas la segunda parte aquí.