Uso del BRT está haciendo de Bogotá una ciudad más sana, indica nueva investigación

Mariana Gil | Embarq Brasil

El Sistema BRT de Bogotá, Transmilenio, es uno de los ejemplos líderes en transporte sustentable a nivel mundial. Una nueva investigación muestra que su uso está asociado a altos niveles de actividad física, haciendo de la ciudad un lugar más sano.

La inactividad física es uno de los diez principales factores de riesgo asociados a mortandad a nivel mundial. Aproximadamente 5.3 millones de personas mueren prematuramente cada año debido a enfermedades cardiovasculares, cáncer de mama y de colon, diabetes y otras enfermedades asociadas con estilos de vida sedentarios. De acuerdo con The Lancet Physical Activity Series Working Group, mayor actividad física puede aumentar la esperanza de vida global entre 0.41 y 0.95 años. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda al menos 150 minutos de actividad física de intensidad moderada a la semana.

Con el fin de mantener una actividad física moderada, muchas personas tienden a pensar sólo en hacer ejercicio. Sin embargo, el ejercicio es sólo "una subcategoría de la actividad física que se planea, siendo estructurado, repetitivo y cuyo objetivo es mejorar o mantener uno o más componentes de la condición física". Especialistas de la salud definen la actividad física como "cualquier movimiento corporal de los músculos esqueléticos que requiere gasto de energía; incluidas las actividades realizadas durante el trabajo, la reproducción, la realización de las tareas del hogar, viajar y participar en actividades recreativas".

Por lo tanto, ¿podría compararse el ejercicio de caminar a la parada de autobús con el realizado en un gimnasio? Los investigadores en Bogotá exploraron el tema y encontraron resultados sorprendentes. En el artículo publicado recientemente "TransMilenio, un BRT escalable para la Promoción de la Actividad Física", un equipo de investigadores llegó a la conclusión de que el uso del sistema de tránsito rápido (BRT) de Bogotá se asocia con el cumplimiento de los niveles de actividad física recomendados por la OMS.

La investigación muestra que los usuarios de TransMilenio eran más propensos a tener más de 22 minutos al día y 150 minutos por semana de actividad física –de moderada a vigorosa– que los no usuarios. Los hallazgos refuerzan la teoría sobre cómo la inversión en el transporte público es una inversión en la salud de la ciudad.

Usar más el autobús genera una ciudad más activa  

Los investigadores de las Escuelas de Ingeniería y Medicina de la Universidad de los Andes y la Universidad Jorge Tadeo Lozano y el World Resources Institute (WRI), llevaron a cabo una versión larga del Cuestionario Internacional de Actividad Física (IPAQ) con mil adultos y midieron la actividad física con una submuestra de 250 individuos que usaron acelerómetros 12 horas al día durante siete días (excepto al dormir, ducharse o nadar).

La encuesta incluyó información sobre los participantes (sexo, edad, estado civil, educación, ingreso mensual por hogar, estrato socioeconómico del barrio, empleo en los últimos 30 días, años vividos en el barrio y si poseían motocicleta o automóvil, así como el tiempo en minutos usados en los distintos modos de transporte: autobús público, BRT, buses alimentadores, coche, taxi, motocicleta y otros) durante los siete días anteriores. Los investigadores también evaluaron la capacidad de caminar en los barrios donde se realizaron las encuestas.

El análisis estadístico mostró que el 58% de los usuarios de TransMilenio eran propensos a caminar hacia y desde los modos de transporte más de 150 minutos por semana, mientras que el 48% de los no usuarios del sistema BRT apenas alcanzaron este mínimo. La investigación también muestra que no hubo diferencias significativas según el nivel socioeconómico o el sexo. Los datos de la submuestra de personas que usaron acelerómetros fue consistente con los resultados de la encuesta: los usuarios de TransMilenio caminaron más que los no usuarios (con una mediana de 38.4 minutos frente a 28 minutos por día). Curiosamente, las mujeres y las personas con bajos ingresos eran más propensos a tener un promedio de más de 22 minutos de actividad diaria.

Por otra parte, la investigación encontró que esta mayor actividad física tiene un efecto sobre ahorros en salud pública. Económicamente se ahorraron entre el 3 y el 22 por ciento de cada dólar gastado en TransMilenio, en tanto se caminara hacia y desde las estaciones de BRT, lo que llevó a reducir enfermedades como la diabetes, la enfermedad isquémica del corazón y el cáncer. En términos de dólares, este ahorro asciende a aproximadamente USD $2.63 - $17.55 por usuario al año, que es de entre uno y cinco por ciento de los gastos médicos anuales de los usuarios promedio.

Estos hallazgos en Bogotá son consistentes con estudios similares llevados a cabo en Curitiba y en el condado de King en Washington, donde el uso del transporte se asoció con más de 10-12 minutos de actividad física diarios. La Encuesta Nacional de Viajes de Estados Unidos también muestra que caminar al transporte se asocia con actividad física.

Un caso para futuras inversiones

Está claro que simplemente caminar a la estación de BRT no es suficiente para reducir completamente la obesidad y las enfermedades asociadas al sedentarismo. Incluso alguien que pasa 150 minutos a la semana realizando actividad física de moderada a vigorosa, también tiene que seguir una dieta saludable y abstenerse de fumar, entre otras cosas. Sin embargo, el impacto en la salud de los sistemas BRT típicamente se enmarca en términos de reducción de tiempos de viaje, al tiempo que se disminuyen los incidentes de tráfico, la contaminación del aire y las emisiones de gases de efecto invernadero. Esta investigación va más allá.

Los autores concluyen: "Nuestro estudio resalta la potencial importancia del BRT en el aumento de la caminabilidad para el transporte. Este estudio proporciona evidencia para incorporar ciertos criterios para incrementar la caminabilidad en la planeación de transporte público y aumentar la actividad física y la prevención de enfermedades en las ciudades que están en rápido proceso de urbanización".