Construyendo una Ciudad de México más competitiva a través de la eficiencia energética

Por Jennifer Layke y Eric Mackres

Los edificios son una parte importante de la imagen de sostenibilidad que tiene la Ciudad de México. Al menos 20% del total de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) que se producen en la ciudad, provienen de los edificios, que mantienen un ritmo de crecimiento que provocará un aumento en la demanda de energía. Esto significa que optimizar el consumo energético en edificios debe ser parte de cualquier estrategia integral destinada a ayudar a la ciudad en su ambicioso objetivo de reducir el 30% de las emisiones de GEI para 2020.

La buena noticia es que líderes de la capital mexicana están dando un paso hacia adelante rumbo a la eficiencia energética en edificios. Hace casi un año –el 19 de marzo de 2015–, 100 personas entre políticos, empresarios y representantes de la sociedad civil se reunieron en la Ciudad de México para desarrollar un proyecto para mejorar la eficiencia en edificios.

¿Por qué es importante la eficiencia energética en edificios?

Los edificios eficientes –los que utilizan menos recursos pero proporcionan el mismo nivel de servicios– son más habitables y confortables, mejorando la salud de sus ocupantes y la productividad de quienes ahí laboran. Por ejemplo, integrar principios de eficiencia energética en edificios para el diseño de dos tiendas de conveniencia con certificación LEED en Monterrey, redujo su consumo energético en 20%, mejoró la experiencia del cliente e incrementó las ventas en 22%, comparadas con tiendas de la zona sin certificación LEED.

Al igual que estas dos tiendas, invertir en edificios sostenibles y eficientes puede ayudar a proporcionar beneficios tangibles para las personas en las ciudades. Incluso, en la Ciudad de México se ha solicitado “ver a los edificios como si fueran ciudadanos”, ya que los beneficios para inmuebles son, realmente, beneficios para la gente.

Acelerando las acciones en eficiencia en edificios

Organizado por la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (Sedema), se realizó un taller que marcó el arranque de actividades del Acelerador de Eficiencia en Edificios. La capital mexicana fue una de las cinco ciudades globales en hacer un compromiso temprano para participar en el Acelerador en la Cumbre del Clima de la ONU en septiembre de 2014.

Como un centro global de negocios, la Ciudad de México se está convirtiendo en un importante mercado para las certificaciones de edificios verdes, en particular para los edificios de oficinas de alto nivel ocupados por empresas multinacionales. La ciudad también se está beneficiando de las acciones emprendidas por el gobierno federal, incluido el desarrollo de normas para mejorar el rendimiento energético en edificios, el compromiso sectorial con la ONU para viviendas sostenibles (NAMA) y el creciente interés nacional en la eficiencia energética como estrategia para crear ciudades sostenibles y competitivas.

Con su Programa de Acción contra el Cambio Climático, la Ciudad de México ya es líder mundial en la planificación del clima y ​​algunas de sus iniciativas anteriores ya han tocado el tema de los edificios. Por ejemplo, la ciudad ha desarrollado programas de incentivos fiscales para edificios sostenibles y para la implementación de azoteas verdes. Aun así, las políticas y acciones para mejorar el rendimiento energético en edificios no ha sido completa. Con la puesta en marcha del Acelerador para la construcción en la ciudad, esto está empezando a cambiar.

Rumbo a la eficiencia en edificios

Una oportunidad clara y a corto plazo para mejorar la eficiencia de los edificios en la Ciudad de México es la implementación de las normas federales de energía en edificios existentes en los procesos de permisos para la construcción de nuevos inmuebles. Tal esfuerzo aseguraría que los ocupantes de todos los edificios nuevos –no sólo los edificios de oficinas prominentes– tuvieran un nivel mínimo asegurado de los beneficios en eficiencia.

Más allá de las nuevas construcciones, la ciudad puede mejorar sus edificios de gobierno, ayudando a crear confianza en el mercado y, así, animar a los propietarios de edificios a mejorar su eficiencia energética. El taller exploró innovadores enfoques de financiación para aumentar la eficiencia en los edificios públicos existentes, lo que incluye garantías, contratos de desempeño y reglas modificadas de adquisición y presupuesto.

La construcción de mejoras en la eficiencia puede lograr ahorros significativos con un costo muy bajo. Proyectos como las mejoras de energía a la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México son un ejemplo de lo que puede hacer la capital en una escala más grande para los edificios públicos de la ciudad. A través de su iniciativa Campus Verde, la universidad implementó una serie de nuevas tecnologías que ayudaron a reducir el consumo de energía en un 18.6 por ciento y evitará la emisión de mil toneladas métricas de dióxido de carbono por año.

Texto publicado en TheCityFix.com

*Foto: Alejandro Mejía Greene/Flickr